Tampa Bay derrotó 7-1 a Atlanta con una combinación de poder, velocidad y un sólido trabajo monticular encabezado por Junior Caminero, Chandler Simpson y Freddy Peralta.
En la recta final de la temporada regular, los Rays de Tampa Bay dieron otro paso importante hacia la postemporada al vencer 7-1 a los Bravos de Atlanta este martes en Truist Park.
Aunque el calendario comienza a reducirse, las cifras más importantes para Tampa Bay son claras: récord de 86-58, el mejor de la Liga Americana, y una ventaja de cuatro juegos sobre los Yankees de Nueva York en la División Este de la Liga Americana, cuando quedan 18 partidos por disputar.
La victoria ante los Bravos, líderes de la División Este de la Liga Nacional, permitió a los Rays iniciar con buen pie una exigente etapa final de la campaña. El objetivo inmediato es asegurar un lugar en los playoffs por primera vez desde 2023 y, posteriormente, conquistar el primer título divisional de la franquicia desde 2021.
Más allá del marcador, varios de los principales jugadores de Tampa Bay aportaron actuaciones destacadas que hicieron de la noche una de las más positivas para el equipo.
Junior Caminero: poder desde el primer inning
Junior Caminero fue el encargado de abrir el marcador en la primera entrada.
El dominicano conectó un cuadrangular solitario ante una recta en cuenta de 2-0 del abridor de Atlanta, AJ Smith-Shawver. El batazo salió hacia el jardín izquierdo-central y tuvo una distancia proyectada de 455 pies, según Statcast.
Fue el jonrón número 39 de la temporada para Caminero, cifra con la que superó al bateador de los Astros de Houston, Yordan Álvarez, entre los jugadores de la Liga Americana.
El cuadrangular también se convirtió en el segundo más largo de la carrera de Caminero. El primero continúa siendo el batazo de 463 pies que conectó el 28 de junio ante Merrill Kelly.
El joven dominicano continúa consolidándose como una de las principales fuentes de poder ofensivo de los Rays y llega al tramo decisivo de la temporada con números que reflejan su impacto en la alineación.
Chandler Simpson: una noche inolvidable en Atlanta
Para Chandler Simpson, el partido tuvo un significado especial incluso antes de comenzar.
El veloz jugador nació en Atlanta y tuvo la oportunidad de disputar por primera vez un encuentro de Grandes Ligas en su ciudad natal. Desde las gradas, una sección ocupada por familiares y amigos, incluidos sus padres, Ralph y Edye, acompañó cada uno de sus movimientos.
Pero Simpson no se limitó a disfrutar del momento.
En la tercera entrada, se robó la segunda base para alcanzar las 40 bases robadas de la temporada y posteriormente anotó gracias a un sencillo de Victor Mesa Jr.
El logro adquiere mayor relevancia al recordar que Simpson terminó con 44 bases robadas como novato la temporada pasada. Ahora, se convirtió en apenas el quinto jugador de la era moderna en alcanzar al menos 40 robos en cada una de sus dos primeras temporadas en las Grandes Ligas.
Simpson se unió en esa selecta lista a Chad Curtis (1992-93), Delino DeShields (1990-91), Vince Coleman (1985-86) y Bert Daniels (1910-11).
De esta manera, su regreso a Atlanta terminó siendo una noche memorable tanto a nivel personal como deportivo.
Freddy Peralta vuelve a responder
Desde el montículo, Freddy Peralta volvió a demostrar que atraviesa un buen momento desde su llegada a Tampa Bay.
El derecho lanzó seis entradas y permitió una sola carrera en 92 lanzamientos, logrando así su tercera apertura de calidad consecutiva.
Peralta (8-11) utilizó una fórmula que le ha dado resultados: una combinación de recta y cambio de velocidad, complementada con curvas y lanzamientos de barrido para mantener fuera de balance a los bateadores de Atlanta.
El dominicano permitió apenas cinco imparables, todos sencillos, además de conceder una base por bolas.
Después de realizar 32 lanzamientos durante la primera entrada, Peralta encontró rápidamente su ritmo. En las últimas cinco entradas necesitó apenas 60 pitcheos y retiró a 16 de los últimos 18 bateadores que enfrentó.
Su actuación permitió que los Rays mantuvieran el control del partido y que el bullpen pudiera trabajar con una ventaja cómoda durante las entradas finales.
Un triunfo que acerca a Tampa Bay a octubre
La victoria sobre Atlanta representa mucho más que un triunfo en la temporada regular. Para los Rays, cada partido adquiere mayor importancia mientras se acerca el final del calendario.
Con 86 victorias y 58 derrotas, Tampa Bay mantiene el mejor récord de la Liga Americana y conserva una ventaja de cuatro juegos sobre los Yankees en la lucha por la División Este.
Restan solamente 18 partidos, por lo que el margen de error comienza a reducirse. Los Rays, sin embargo, están mostrando argumentos para afrontar ese desafío: el poder de Caminero, la velocidad de Simpson y la solidez de Peralta son ejemplos de una plantilla que llega en un momento importante de la campaña.
El triunfo 7-1 sobre los Bravos fue, en ese sentido, una demostración completa. Tampa Bay combinó ofensiva, velocidad y pitcheo para comenzar con autoridad una serie ante uno de los mejores equipos de la Liga Nacional.
Ahora, el desafío será mantener ese ritmo durante las próximas semanas. Los Rays tienen la postemporada cada vez más cerca y también la oportunidad de poner fin a una espera de cuatro años por un nuevo título de la División Este de la Liga Americana








