La actriz mexicana Salma Hayek celebró ayer 2 de septiembre sus 60 años, convertida en una de las figuras latinas más reconocidas de la industria del entretenimiento y con una carrera marcada por la actuación, la producción y el activismo.
Su historia en Hollywood comenzó en 1991, cuando dejó atrás el éxito que había alcanzado en México con la telenovela Teresa y se trasladó a Los Ángeles con apenas 25 años. En ese momento enfrentaba importantes obstáculos: dominaba poco el inglés y su acento mexicano era considerado una desventaja para conseguir papeles en las grandes producciones.
Pese a las dificultades, Hayek insistió hasta consolidar su presencia en el cine estadounidense. Uno de sus primeros grandes pasos fue Pistolero, película que protagonizó junto a Antonio Banderas. Sin embargo, sería Frida, estrenada en 2002, la producción que marcaría un antes y un después en su carrera y por la que obtuvo su primera y única nominación al Óscar.
Durante el proceso de creación de Frida, el escritor colombiano Gabriel García Márquez le expresó una frase que la actriz recordaría como una fuente de motivación: “Lo más difícil es empezar y tú ya has empezado”.
Con el paso de los años, Hayek no solo se consolidó como actriz, sino también como productora. A través de su compañía Ventanarosa impulsó proyectos relacionados con la cultura y la identidad latinoamericana, mientras continuó participando en producciones de televisión y plataformas digitales. Su trayectoria incluye títulos como Ugly Betty, Monarca, Como agua para chocolate y Eternals, además de colaboraciones con reconocidas figuras de Hollywood.
Una voz para la comunidad latina
Más allá de las cámaras, Hayek ha utilizado su influencia para cuestionar los estereotipos sobre México y América Latina. También ha respaldado diferentes causas sociales y se ha pronunciado sobre temas como las deportaciones de migrantes en Estados Unidos y el acoso sexual en la industria cinematográfica.
Su denuncia contra el productor Harvey Weinstein, publicada en The New York Times, se convirtió en uno de los momentos más destacados de su activismo. La actriz también ha mantenido una estrecha relación con México y recientemente participó junto a la presidenta Claudia Sheinbaum en iniciativas destinadas a fortalecer el cine nacional.
Una vida entre México, Estados Unidos y Francia
En el ámbito personal, Hayek comparte su vida con el empresario francés François-Henri Pinault, con quien tiene una hija, Valentina.
La actriz ha contado que en su hogar conviven el español, el inglés y el francés, reflejo de la diversidad cultural que también ha acompañado su vida y su carrera. A sus 60 años, Salma Hayek continúa vinculada a nuevos proyectos cinematográficos y mantiene su presencia como una de las figuras mexicanas que consiguió abrirse espacio en Hollywood sin renunciar a sus raíces.








