El magnesio se ha convertido en uno de los suplementos que más interés despierta entre las personas que buscan mejorar su descanso, al punto de comenzar a competir con la melatonina, tradicionalmente uno de los productos más utilizados para este propósito. Sin embargo, especialistas advierten que hasta ahora no existe suficiente evidencia científica para afirmar que el magnesio sea más efectivo que la melatonina para dormir.
Datos de la firma de investigación de mercado NBJ indican que durante 2025 las ventas de suplementos para el sueño que incluían magnesio aumentaron alrededor de un 17 %, mientras que los productos con melatonina registraron un crecimiento cercano al 5 %.
A pesar del creciente interés por el mineral, la melatonina continúa liderando este mercado, con ventas próximas a los 800 millones de dólares durante 2025. Al mismo tiempo, en redes sociales cada vez son más frecuentes los testimonios de personas que aseguran que el magnesio les ayuda a dormir más profundamente, a sentirse mejor descansadas y a reducir la sensación de somnolencia al despertar.
El interés por el magnesio sigue aumentando
La psicóloga clínica Jennifer Martin, especialista en trastornos del sueño de la Universidad Internacional de Florida, considera que parte del creciente interés por el magnesio podría estar relacionado con las dudas que han surgido recientemente en torno al consumo de melatonina.
Entre las preocupaciones se encuentran investigaciones que han encontrado suplementos con concentraciones de melatonina superiores a las indicadas en sus etiquetas, así como publicaciones científicas que han planteado posibles riesgos cardiovasculares relacionados con su consumo.
Por su parte, el especialista en medicina del sueño Sujay Kansagra, de Duke Health, explicó que algunos estudios sí han encontrado resultados favorables con el uso de magnesio para conciliar el sueño, aunque señaló que la evidencia todavía es limitada y existe debate sobre su verdadero beneficio.
Una investigación publicada en 2025 analizó a 155 adultos sanos que presentaban dificultades para dormir. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno recibió 250 miligramos de glicinato de magnesio entre 30 y 60 minutos antes de acostarse, mientras el segundo recibió un placebo.
Quienes consumieron magnesio experimentaron una mayor mejoría en los síntomas relacionados con el insomnio. Sin embargo, los propios investigadores calificaron los beneficios como modestos.
Otro estudio, publicado en 2021, siguió durante varios años los hábitos de alimentación y sueño de aproximadamente 4,000 personas de entre 18 y 30 años.
Los resultados mostraron que quienes declararon consumir mayores cantidades de magnesio, tanto a través de los alimentos como mediante suplementos, tenían un 36 % menos de probabilidades de dormir menos de siete horas por noche y un 30 % más de probabilidades de informar una mejor calidad del sueño.
No obstante, los investigadores aclararon que estos resultados no prueban que el magnesio sea directamente responsable de esas mejoras.
Ka Kahe, profesor de medicina preventiva y epidemiología de la Universidad de Columbia y director de esa investigación, explicó que las personas que consumían mayores cantidades de magnesio también podían tener otros hábitos saludables que contribuyeran a mejorar la calidad de su descanso.
Una revisión publicada en 2022, que examinó nueve investigaciones sobre el vínculo entre el magnesio y el sueño, también encontró resultados contradictorios. Mientras algunos estudios identificaron una posible relación entre el consumo del mineral y un mejor descanso, los ensayos clínicos ofrecieron resultados menos concluyentes.
Kansagra resumió la situación al advertir que la popularidad del magnesio ha avanzado mucho más rápido que la evidencia científica disponible.
¿Puede reemplazar el magnesio a la melatonina?
Por ahora, los investigadores no pueden determinar si el magnesio funciona mejor que la melatonina, principalmente porque no existen estudios rigurosos que hayan comparado directamente ambos suplementos.
La evidencia científica disponible sobre la melatonina es más amplia y muestra que puede ser útil para determinados trastornos relacionados con el ritmo circadiano, así como para combatir los efectos del desfase horario.
Sin embargo, los especialistas tampoco suelen recomendar la melatonina como tratamiento principal para el insomnio, debido a que el suplemento no necesariamente aborda la causa que está provocando los problemas para dormir.
En el caso del magnesio, Kelly Glazer Baron, directora del programa de medicina conductual del sueño de la Universidad de Utah, explicó que existe una posible explicación biológica para los beneficios que algunas personas experimentan.
El mineral participa en procesos relacionados con determinados neurotransmisores vinculados al sueño y podría favorecer un estado de relajación, además de contribuir a disminuir la tensión muscular y la sensación de inquietud.
Los expertos también contemplan la posibilidad de que parte de los beneficios percibidos respondan al efecto placebo, es decir, que la expectativa de que un suplemento ayudará a dormir pueda influir en la percepción que tiene una persona sobre la calidad de su descanso. El magnesio se encuentra disponible en diferentes presentaciones, como pastillas, gomitas y polvos, y en distintas formulaciones, entre ellas glicinato, citrato, óxido, cloruro y L-treonato de magnesio.
Algunas personas optan por el glicinato o el L-treonato cuando buscan mejorar el sueño, debido a que suelen generar menos molestias digestivas que otras presentaciones. En cambio, el citrato y el óxido de magnesio pueden provocar efectos secundarios como diarrea, náuseas o calambres.
Kansagra señaló que no recomienda específicamente el magnesio como tratamiento para dormir debido a la falta de evidencia suficiente. No obstante, indicó que las personas saludables podrían probarlo dentro de las dosis recomendadas y con orientación de un profesional.
Los especialistas también advierten que recurrir únicamente a suplementos como el magnesio o la melatonina puede ocultar trastornos del sueño que requieren atención médica, como la apnea del sueño o el insomnio, y retrasar su diagnóstico. Por ello, cuando las dificultades para dormir son persistentes, la recomendación es consultar a un médico antes de comenzar a utilizar suplementos para mejorar el descanso.








