Un devastador deslave registrado el miércoles en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China, ha dejado al menos 584 personas muertas, según balances oficiales de ambos países, mientras continúan las labores de rescate en una de las zonas más afectadas.
Las autoridades nepalíes elevaron a 579 la cifra de fallecidos, mientras que China reportó otros cinco muertos en la región autónoma del Tíbet. El desastre también mantiene a más de 1,900 personas desaparecidas, por lo que se teme que el número de víctimas pueda aumentar.
En el lado chino, las autoridades informaron que el riesgo de nuevas inundaciones vinculadas al lago afectado disminuye de manera gradual, mientras los equipos de emergencia trabajan en la búsqueda de sobrevivientes y desaparecidos.
Un grupo de 21 rescatistas chinos logró llegar este viernes a la zona del puesto fronterizo de Gyirong, una de las áreas más golpeadas por el desastre. El presidente chino, Xi Jinping, encabezó una reunión para evaluar la situación y ofreció asistencia a Nepal ante la magnitud de la tragedia.







