La República Dominicana inicia este lunes 3 de agosto de 2026 una nueva etapa en su sistema de justicia con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, una legislación que sustituye el marco jurídico que estuvo vigente desde 1884 y que, tras 142 años, incorpora nuevos delitos y endurece las sanciones para responder a los desafíos de la sociedad actual.
La Ley 74-25 moderniza el catálogo de infracciones penales, introduce figuras delictivas que antes no estaban contempladas y establece penas más severas para determinados crímenes, marcando uno de los cambios legislativos más importantes de las últimas décadas.
Delitos digitales ya tienen sanciones
Uno de los principales avances del nuevo Código Penal es la incorporación de delitos relacionados con las nuevas tecnologías y el entorno digital. Entre ellos figura el ciberacoso, que será castigado con penas de dos a cinco años de prisión cuando se trate de hostigamiento o persecución a través de redes sociales o plataformas digitales. La legislación aclara que estas disposiciones no limitan el ejercicio de la libertad de expresión ni el trabajo periodístico cuando se trate de críticas sobre asuntos de interés público.
Asimismo, el robo de identidad pasa a ser un delito penal, sancionando el uso ilegal de datos personales con fines fraudulentos. También se castiga la difusión de imágenes, videos o contenido íntimo sin consentimiento, incluyendo aquellos manipulados mediante herramientas digitales o inteligencia artificial.
Aumentan las penas y se incorporan nuevos delitos
El nuevo Código eleva la pena máxima de prisión mayor a 40 años, y permite la acumulación de condenas hasta 60 años en casos de múltiples delitos. Además, incorpora de manera expresa figuras penales como el feminicidio, el sicariato, las estafas piramidales, el genocidio, así como las agresiones mediante sustancias químicas, incluyendo ataques con el denominado «ácido del diablo».
Temas que quedaron fuera del Código
Pese a la profunda reforma, varios temas que generaron amplios debates durante casi tres décadas de discusión legislativa no fueron incluidos en el texto definitivo. Entre ellos permanecen las tres causales del aborto, manteniéndose la penalización absoluta de la interrupción del embarazo.
También quedó fuera la propuesta de establecer responsabilidad penal para iglesias y partidos políticos, así como la iniciativa para declarar imprescriptibles los delitos de corrupción administrativa. De igual manera, no fueron incorporadas disposiciones específicas sobre los métodos disciplinarios que los padres pueden aplicar a sus hijos.
Un cambio histórico tras 142 años
El Código Penal que rigió hasta el pasado domingo tenía su origen en el siglo XIX y había quedado desactualizado frente a fenómenos como la criminalidad organizada, los delitos tecnológicos y nuevas formas de violencia. Con la entrada en vigor de la Ley 74-25, el país da paso a un marco jurídico diseñado para responder a los retos del siglo XXI y fortalecer la persecución penal de conductas que anteriormente carecían de regulación específica.
Reformas continuarán en evaluación
Aunque el nuevo Código Penal comenzó a aplicarse este lunes, algunas modificaciones aprobadas recientemente por el Congreso, relacionadas con la libertad de expresión y el ejercicio de la medicina, entrarán en vigor una vez se cumplan los plazos establecidos tras su publicación en la Gaceta Oficial.
Como parte del proceso de seguimiento, el presidente Luis Abinader dispuso la creación de una comisión integrada por juristas y periodistas, la cual tendrá la responsabilidad de evaluar futuras reformas y proponer ajustes al nuevo marco legal conforme evolucionen las necesidades del país.






