Cada 29 de julio se celebra el Día Mundial de la Lasaña, una fecha dedicada a uno de los platos de pasta más populares y apreciados en el mundo, reconocido por su variedad de ingredientes, combinación de sabores y tradición culinaria.
La lasaña es una preparación horneada que se caracteriza por sus capas de pasta intercaladas con diferentes rellenos como carne picada, pollo, pescado, vegetales y quesos. Su receta tradicional incluye salsa de tomate, condimentos y una cremosa salsa bechamel que le aporta una textura especial y un sabor único.
El origen de la palabra lasaña proviene del término griego “lasanon” y del latín “lasanum”, utilizado para referirse al recipiente donde se cocinaba este alimento. Algunos historiadores señalan que uno de sus antecedentes fue el antiguo plato griego llamado lagum, una masa plana acompañada con rellenos de legumbres y queso.
Durante la Antigua Roma, el filósofo Marco Tulio Cicerón mencionó su gusto por el lagum, y con el paso del tiempo los intercambios culturales entre Grecia e Italia permitieron la evolución de esta preparación hasta convertirse en la lasaña que conocemos actualmente.
La versión clásica italiana se elabora con láminas de pasta, salsa boloñesa con carne, tomates y vegetales, además de queso gratinado y salsa bechamel. Sus ingredientes se colocan en capas y luego se hornean hasta lograr una mezcla de sabores que la convirtió en un símbolo de la gastronomía italiana.
En la República Dominicana, la lasaña se ha convertido en un plato muy apreciado, especialmente durante la temporada navideña, cuando suele formar parte de las cenas familiares junto a otros platos tradicionales. Su preparación en Navidad representa una ocasión para compartir y reunir a familiares y amigos alrededor de la mesa, adaptándose al gusto dominicano con ingredientes como carne, pollo, queso y diferentes tipos de salsas.
Además de su sabor, la lasaña puede aportar beneficios nutricionales dependiendo de sus ingredientes. Contiene carbohidratos provenientes de la pasta, que brindan energía al organismo; proteínas aportadas por la carne, pollo o queso, necesarias para el desarrollo y mantenimiento de los músculos; además de vitaminas y minerales presentes en los vegetales utilizados en algunas recetas.
Con los años, la lasaña ha adoptado nuevas versiones según cada región, con preparaciones de pollo, pavo, atún, vegetales, mariscos e incluso alternativas dulces como la lasaña de chocolate. Entre sus curiosidades destaca que la primera receta conocida fue escrita en 1316 por Mario Borgogno y que Italia desarrolló las primeras máquinas para fabricar sus láminas de pasta.
Este plato también ha alcanzado reconocimiento internacional, como el récord logrado por Argentina en 2012 con una lasaña de 2,700 kilos. Además, es famosa por ser la comida favorita de Garfield, el popular gato de las tiras cómicas. Desde sus raíces italianas hasta sus adaptaciones modernas, la lasaña continúa uniendo culturas y generaciones alrededor del mundo.







