Ginebra.- La hepatitis se mantiene como la principal enfermedad transmisible cuya mortalidad continúa aumentando a nivel mundial, con alrededor de 1,3 millones de fallecimientos registrados en 2024, advirtió este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La alerta fue emitida con motivo del Día Mundial contra la Hepatitis, jornada en la que el organismo internacional llamó a reforzar las acciones para prevenir, diagnosticar y tratar una enfermedad que afecta a unos 287 millones de personas en todo el mundo.
La responsable de la OMS para la lucha contra la hepatitis, Olufunmilayo Lesi, destacó que durante la última década se han logrado importantes avances, aunque consideró que estos esfuerzos no avanzan al ritmo necesario para alcanzar el objetivo de reducir en un 65 % las muertes relacionadas con la enfermedad antes de 2030. Uno de los principales desafíos continúa siendo el diagnóstico tardío. Según la OMS, menos de una cuarta parte de las personas que necesitan tratamiento saben que están infectadas, lo que dificulta que puedan recibir atención médica a tiempo.
La situación también refleja una baja cobertura de los tratamientos. Apenas el 4,3 % de las personas que viven con hepatitis B reciben medicamentos, mientras que solo el 20 % de quienes padecen hepatitis C han tenido acceso a terapias capaces de curar la infección. La OMS considera que la vacunación infantil es una herramienta fundamental para prevenir la enfermedad. A nivel mundial, la cobertura de vacunación alcanza el 84 % entre los niños, pero persisten importantes desigualdades, especialmente en África.
En ese continente, una de las regiones más afectadas por la hepatitis, solo el 17 % de los recién nacidos recibe la dosis de la vacuna contra la hepatitis B recomendada por la OMS al momento de nacer, lo que representa una de las principales brechas que las autoridades sanitarias buscan reducir.







