La República Dominicana debe retomar el proceso de una reforma tributaria que permita fortalecer las finanzas públicas, corregir distorsiones del sistema impositivo y garantizar recursos suficientes para atender las necesidades del Estado, afirmó este lunes el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz.
Durante el tradicional almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AmchamDR), el funcionario presentó la conferencia “El momento de decisiones estratégicas: una agenda para reformas pendientes”, donde advirtió que el país enfrenta un escenario internacional marcado por incertidumbre económica, altos costos energéticos, tensiones comerciales y conflictos geopolíticos.
Díaz sostuvo que, aunque la economía dominicana mantiene indicadores positivos, el contexto actual exige reformas estructurales que permitan preservar la estabilidad macroeconómica y responder a los desafíos futuros.
Entre los datos destacados por el ministro figuran un crecimiento económico de 4.2 %, inflación dentro del rango establecido, reservas internacionales cercanas a los US$15,800 millones, una tasa de desempleo de 5 %, reducción de la pobreza monetaria, aumento de las exportaciones, turismo e inversión extranjera directa.
El funcionario recordó que la última reforma tributaria de gran alcance fue realizada en 2012 y señaló que los intentos impulsados en 2021 y 2024 no prosperaron, en parte porque estaban enfocados principalmente en impuestos al consumo.
Explicó que una nueva reforma debe priorizar un sistema más equilibrado, con mayor participación de impuestos directos como el impuesto sobre la renta de empresas y personas físicas, con el objetivo de lograr mayor progresividad.
Díaz indicó que las actuales propuestas tributarias buscan ir más allá de aumentar la recaudación, incluyendo medidas para simplificar el sistema, combatir la evasión fiscal, ampliar los mecanismos para pequeños contribuyentes, eliminar impuestos considerados obsoletos y facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
“No es el proyecto perfecto, pero no fue pensado solamente en la recaudación”, afirmó el ministro, al destacar que la iniciativa también contempla reducciones y eliminación de algunas cargas tributarias.
Durante su exposición, citó estudios del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que señalan que los países requieren ingresos tributarios cercanos al 15 % del Producto Interno Bruto para financiar adecuadamente los servicios públicos y sostener el desarrollo.
Díaz explicó que las limitaciones presupuestarias del país se reflejan en que cinco áreas principales —intereses de la deuda, educación, protección social, salud y subsidios eléctricos— consumieron aproximadamente el 91 % de los ingresos tributarios durante 2025, reduciendo el espacio fiscal para otras inversiones.
Asimismo, señaló que el sistema tributario dominicano enfrenta desafíos como una base impositiva reducida, numerosas exenciones y una estructura compleja que facilita la evasión y dificulta la administración fiscal.
El ministro también planteó la necesidad de revisar la regla fiscal para proteger la inversión pública y modificar el esquema de subsidios a los combustibles, proponiendo un mecanismo automático y transparente que permita manejar las variaciones de precios sin afectar de manera permanente las finanzas estatales.
Recordó que entre 2021 y junio de 2026 el Gobierno destinó más de RD$100 mil millones en subsidios a los combustibles, recursos que calificó como una medida costosa y poco focalizada.




