El actor Sam Neill, reconocido internacionalmente por dar vida al paleontólogo Alan Grant en la saga Jurassic Park, falleció a los 78 años a causa de una neumonía, según confirmó su representante. La información fue divulgada para aclarar versiones erróneas sobre las circunstancias de su muerte.
La familia informó que el intérprete murió rodeado de sus seres queridos en Sídney, Australia. En un comunicado calificó su fallecimiento como «repentino e inesperado», aunque destacó que Neill había logrado superar el linfoma de células T angioinmunoblásticas que le fue diagnosticado años atrás gracias a un tratamiento de terapia CAR-T, permaneciendo libre de cáncer hasta el final de su vida.
Sus familiares también agradecieron la atención brindada por el personal del St. Vincent’s Private Hospital y solicitaron respeto por su privacidad durante el proceso de duelo. El actor había revelado anteriormente que, pese a encontrarse en remisión, debía continuar bajo seguimiento médico para controlar la enfermedad.
A pesar de los problemas de salud que enfrentó en los últimos años, Neill continuó activo profesionalmente. Durante el último año completó cuatro producciones cinematográficas y siguió involucrado en la administración de su viñedo Two Paddocks, en Nueva Zelanda. Su familia anunció que se realizará un homenaje privado en esa propiedad.
La noticia provocó una ola de reacciones en la industria del entretenimiento. Actores y cineastas como Steven Spielberg, Nicole Kidman, Laura Dern, Jeff Goldblum, Toni Collette y Richard E. Grant expresaron públicamente sus condolencias y recordaron el talento y la calidad humana del intérprete.
Con una carrera de más de cinco décadas y más de 150 producciones entre cine y televisión, Sam Neill dejó una huella imborrable en la industria. Además de Jurassic Park, participó en títulos como The Hunt for Red October, The Piano, The Tudors y Peaky Blinders. Le sobreviven sus cuatro hijos, mientras que su legado permanecerá como uno de los más destacados de su generación.







