La macrorregión Suroeste de República Dominicana mantiene importantes desafíos en materia de saneamiento, debido a que apenas el 4.44 % de las aguas residuales generadas recibe algún tipo de tratamiento, mientras varias provincias aún carecen de sistemas de alcantarillado sanitario.
De acuerdo con la infografía “Agua Potable y Saneamiento: Macrorregión Suroeste”, publicada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), las provincias de Pedernales, Bahoruco y San José de Ocoa todavía no cuentan con redes de alcantarillado sanitario, mientras que Azua dispone de un sistema de alcantarillado, pero no posee una planta destinada al tratamiento de las aguas residuales.
El informe incluye las provincias Pedernales, Bahoruco, Independencia, Barahona, Azua, San Juan, Elías Piña, Peravia, San Cristóbal y San José de Ocoa, una zona donde residen aproximadamente 1.8 millones de personas, equivalente al 16.65 % de la población nacional.
Uno de los casos que más llama la atención es Pedernales, donde el Estado impulsa el desarrollo del polo turístico Cabo Rojo, pese a que la provincia todavía no dispone de una red general de alcantarillado sanitario. Sin embargo, el proyecto turístico cuenta con una infraestructura independiente para el manejo de sus aguas residuales, incluyendo una planta de tratamiento inaugurada en septiembre de 2025.
Según los datos preliminares correspondientes al año 2025, la macrorregión Suroeste generó alrededor de 222.4 millones de metros cúbicos de aguas residuales, pero solo una pequeña proporción fue procesada adecuadamente.
En materia de abastecimiento, la región produjo 278 millones de metros cúbicos de agua potable durante 2025, equivalente al 19.24 % de la producción nacional. No obstante, solo el 78.51 % de sus habitantes recibe el servicio mediante el sistema de acueducto público.
La producción de agua potable mostró un ligero crecimiento en comparación con años anteriores, al pasar de 273.9 millones de metros cúbicos en 2023 a 278 millones en 2025. Sin embargo, el comportamiento no fue igual en todas las provincias.
Provincias con reducción en la producción de agua
San Juan, Barahona y San José de Ocoa registraron disminuciones en su producción de agua potable durante el período analizado.
San Juan presentó la mayor reducción proporcional, al pasar de 45.2 millones a 42.6 millones de metros cúbicos, una caída cercana al 6 %. Además, registró un índice de potabilidad de 78.44 %, uno de los más bajos de la región.
Barahona, pese a mantenerse como la principal productora de agua del Suroeste, redujo su producción de 81.9 millones a 78.3 millones de metros cúbicos. Sin embargo, conserva uno de los mejores niveles de calidad del agua, con un índice de potabilidad de 95.56 %.
En San José de Ocoa, la producción disminuyó ligeramente de 4.7 millones a 4.6 millones de metros cúbicos, con un índice de potabilidad de 83.84 %.
Azua aumenta producción, pero con baja calidad del agua
El mayor incremento en producción de agua potable correspondió a Azua, que pasó de 30.3 millones de metros cúbicos en 2023 a 35.4 millones en 2025.
No obstante, ese aumento contrasta con los indicadores de calidad, ya que la provincia presentó el índice de potabilidad más bajo de la macrorregión, con 76.80 %, según el promedio registrado durante el primer trimestre de 2026.
Otras provincias como San Cristóbal, Peravia, Bahoruco e Independencia también aumentaron su producción. En el caso de San Cristóbal, el crecimiento estuvo acompañado por uno de los mejores indicadores de calidad del agua, con un índice de potabilidad de 95.79 %.
Pedernales también mostró una recuperación al aumentar su producción de 2.1 millones a 2.3 millones de metros cúbicos entre 2023 y 2025, además de alcanzar un índice de potabilidad de 100 %, el más alto del informe.
El Suroeste presenta el menor nivel de tratamiento de aguas residuales
La comparación realizada por la ONE entre las principales macrorregiones del país revela que el tratamiento de aguas residuales continúa siendo una deuda pendiente a nivel nacional.
Aunque la región Norte presenta el porcentaje más elevado de tratamiento con 8.5 % y el Sureste alcanza 6.8 %, el Suroeste se mantiene rezagado con apenas 4.44 %, convirtiéndose en la zona con menor capacidad de procesamiento de aguas residuales entre las evaluadas.
Los datos reflejan que, pese a los avances en producción de agua potable, la infraestructura de saneamiento continúa siendo uno de los principales retos para garantizar mejores condiciones ambientales y de salud pública en la región.





