La más reciente medición de ACD Media refleja que el presidente Luis Abinader mantiene un nivel de aprobación estable entre la población, pese a la percepción negativa sobre la situación nacional y al deterioro en la valoración del desempeño de los funcionarios que integran su Gobierno.
De acuerdo con los resultados del estudio, el mandatario conserva una valoración positiva cercana a la mitad de los encuestados, con un 50 % que califica favorablemente su gestión, frente a un 47.9 % que la evalúa de manera negativa. Estos datos muestran poca variación respecto a la medición anterior, donde registró 50.8 % de aprobación y 46.6 % de desaprobación.
La encuesta evidencia un contraste entre la imagen presidencial y la percepción sobre la administración pública. Mientras la figura de Abinader mantiene respaldo político, la evaluación del gabinete ministerial refleja un mayor nivel de inconformidad entre los ciudadanos.
Según el estudio, solo un 32 % de los consultados considera positiva la labor de los ministros, mientras que un 58 % la califica como mala o muy mala. En comparación con la medición de mayo, la valoración favorable del gabinete disminuyó más de nueve puntos porcentuales, lo que marca un aumento del desgaste en la percepción sobre los responsables de ejecutar las políticas públicas.
Los resultados sugieren que los ciudadanos continúan diferenciando entre el liderazgo del presidente y el desempeño diario de las instituciones gubernamentales. Aunque persisten críticas sobre problemas nacionales, el mandatario mantiene un capital político propio que no necesariamente se refleja en la evaluación de su equipo de trabajo.
En cuanto a la percepción sobre el rumbo del país, el 52 % de los encuestados considera negativa la situación nacional, aunque representa una ligera reducción frente a la medición anterior. Sin embargo, los sentimientos de preocupación y desilusión ganan terreno entre la población, mientras disminuye el nivel de confianza.
La economía continúa siendo la principal inquietud de los ciudadanos. El alto costo de la vida encabeza la lista de preocupaciones, seguido por la delincuencia y la inseguridad, factores que influyen directamente en la evaluación negativa de la gestión gubernamental, debido a que estas áreas están vinculadas al trabajo cotidiano de los ministerios y organismos públicos.
En la valoración individual de funcionarios, Juan Manuel Méndez, director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), obtuvo la puntuación más alta con 7.6 puntos, seguido por David Collado con 6.9 y Kelvin Cruz con 6.5. En contraste, Faride Raful registró la calificación más baja del gabinete, al descender de 4.7 puntos en mayo a 4.4 en julio.
El estudio también muestra una preocupación creciente relacionada con la movilidad y el tránsito. La imprudencia de los motoristas fue identificada como el principal problema del transporte por el 27.4 % de los participantes, superando factores como el costo del pasaje, los congestionamientos y la inseguridad.
Los resultados de la encuesta plantean que el presidente Abinader continúa siendo el principal activo político del oficialismo, mientras que el mayor reto del Gobierno se concentra en mejorar la percepción sobre sus funcionarios y responder a las principales demandas ciudadanas, especialmente las relacionadas con el costo de vida, seguridad y servicios públicos.
Aunque por el momento los ciudadanos mantienen una separación entre la figura presidencial y el desempeño del gabinete, el estudio advierte que un deterioro prolongado en la gestión de los ministerios podría aumentar la presión sobre la administración y afectar el respaldo que actualmente conserva el mandatario.







