Santo Domingo. El jurista y dirigente político Ramón de Veras consideró que los problemas que enfrenta la Policía Nacional no podrán resolverse únicamente mediante reformas institucionales, sino que requieren una transformación integral de la sociedad dominicana y de las estructuras que sustentan el Estado.
En un análisis sobre la realidad nacional, De Veras sostuvo que toda organización social responde a una base económica y a un modelo institucional que condiciona el funcionamiento de sus organismos. A su juicio, las deficiencias que presenta la Policía Nacional son una manifestación de problemas estructurales que también afectan a otras instituciones públicas y a distintos sectores de la sociedad.
El dirigente expresó que la sociedad dominicana opera bajo un sistema que considera ineficiente e incapaz de generar cambios duraderos, por lo que entiende que cualquier intento de reformar únicamente a la Policía Nacional está destinado a obtener resultados limitados.
Asimismo, afirmó que los agentes policiales forman parte del mismo entorno social que el resto de la población y, por tanto, reflejan los vicios y las debilidades presentes en el país. En ese sentido, señaló que las irregularidades atribuidas a miembros de la institución también pueden encontrarse, con distintas características, en organismos estatales, empresas privadas y otros espacios de la vida nacional.
De Veras sostuvo que el problema de la Policía Nacional es de fondo y no de forma, por lo que considera insuficientes medidas como incrementos salariales o cambios en el uniforme si no van acompañadas de una renovación ética, moral e institucional del país.
El jurista reconoció que los abusos y hechos de violencia en los que han estado involucrados agentes policiales generan indignación en la ciudadanía, pero insistió en que esos casos deben analizarse dentro del contexto de un sistema que, según su criterio, necesita ser transformado en su totalidad.
Finalmente, Ramón de Veras planteó que la construcción de una Policía Nacional moderna y respetuosa de los derechos ciudadanos dependerá de la creación de una nueva sociedad sustentada en valores éticos y morales distintos a los actuales, con instituciones fortalecidas y orientadas al bienestar colectivo.







