El Gobierno de la República Democrática del Congo informó que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este del país ha provocado 447 muertes y un total de 1,460 casos confirmados, según el más reciente boletín oficial con datos actualizados al 1 de julio.
Las autoridades sanitarias indicaron que la tasa de letalidad se sitúa en 30.6 %, mientras que 595 personas permanecen bajo tratamiento y 213 pacientes se han recuperado. Asimismo, el rastreo de contactos alcanza el 82.7 %, como parte de las acciones para contener la propagación del virus.
Además de la respuesta médica, el Gobierno y sus aliados trabajan para fortalecer la confianza de la población, debido a la persistente desconfianza hacia las medidas sanitarias. El Instituto Nacional de Salud Pública señaló que los equipos de respuesta, junto con autoridades locales y organizaciones colaboradoras, continúan desarrollando labores de sensibilización comunitaria para frenar la transmisión.
El brote se originó en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, y posteriormente se extendió a Kivu del Norte y Kivu del Sur. La enfermedad también ha cruzado fronteras hacia Uganda, donde se han confirmado 20 contagios, incluidos 15 casos importados desde territorio congoleño y dos fallecimientos.
Por otra parte, Francia confirmó su primer caso de ébola relacionado con este brote. Se trata de un médico que regresó al país europeo tras participar en una misión humanitaria en la República Democrática del Congo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad puede variar entre el 30 % y el 50 %. Actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico para esta variante, por lo que el organismo mantiene un riesgo alto de expansión en África subsahariana y bajo a nivel mundial.
La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri aproximadamente dos meses antes de que se declarara oficialmente la epidemia y considera este evento una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Con las cifras actuales, esta epidemia ya se ubica como la tercera más grave registrada por el virus del Ébola, solo superada por el brote de África Occidental entre 2014 y 2016 y la epidemia que afectó al este de la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020.
El virus del Ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.








