La posible imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a decenas de economías, incluida la República Dominicana, ha generado preocupación en el sector empresarial dominicano, que rechaza las acusaciones relacionadas con el supuesto uso de trabajo forzoso en la producción de bienes destinados al comercio internacional.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, informó que en las próximas semanas se conocerán los resultados de una investigación que analiza las prácticas laborales de unas 60 economías. El proceso podría derivar en la aplicación de aranceles adicionales a países que, según las autoridades estadounidenses, no han hecho lo suficiente para impedir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
Sector empresarial cuestiona señalamientos
Ante este escenario, el presidente de la Asociación Nacional de Empresas e Industrias de Herrera, Angelo Viró, calificó como infundadas las observaciones que mantienen a República Dominicana dentro de la lista de países bajo evaluación. Viró sostuvo que en discusiones previas con autoridades estadounidenses ya se había demostrado que las condiciones laborales en el país no corresponden a esquemas de trabajo forzoso y que parte de la información utilizada para sustentar esas preocupaciones estaría desactualizada.
“Se trata de una acusación que no refleja la realidad actual. Entendemos que los datos utilizados no son consistentes con las mejoras que ha experimentado el país en materia laboral”, expresó el dirigente empresarial.
Piden actualización de información
Aunque defendió el desempeño de la República Dominicana en este ámbito, Viró reconoció la necesidad de actualizar la documentación y las estadísticas presentadas ante los organismos internacionales para evitar que el país continúe siendo objeto de cuestionamientos.
Según explicó, la permanencia en estas listas puede estar vinculada a informaciones recopiladas años atrás que no han sido revisadas conforme a los cambios implementados en los sectores productivos nacionales. En ese sentido, insistió en que las autoridades y el sector privado deben trabajar conjuntamente para presentar evidencia actualizada que refleje las condiciones reales del mercado laboral dominicano.
Posibles aranceles adicionales
La investigación impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos busca determinar si determinadas prácticas laborales generan condiciones de competencia desleal para los trabajadores y empresas estadounidenses. De acuerdo con los planteamientos preliminares de la agencia, los países investigados podrían enfrentar aranceles adicionales de entre un 10 % y un 12 % sobre sus exportaciones hacia el mercado estadounidense.
Las autoridades estadounidenses sostienen que la importación de productos elaborados con trabajo forzoso perjudica la competitividad de los trabajadores locales y vulnera principios fundamentales del comercio internacional.
Una política comercial de larga data
Greer recordó que Estados Unidos mantiene desde hace más de un siglo una legislación que prohíbe la importación de mercancías fabricadas total o parcialmente mediante trabajo forzoso. No obstante, señaló que durante la última década el país ha intensificado la aplicación de estas disposiciones como parte de su estrategia comercial.
Asimismo, indicó que investigaciones similares han sido desarrolladas recientemente en países como Brasil y Vietnam, y que el tema ha sido discutido en distintos foros internacionales, incluyendo reuniones vinculadas a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Mientras se esperan los resultados finales de la investigación, el sector empresarial dominicano mantiene la expectativa de que la revisión de los datos permita excluir al país de cualquier medida arancelaria adicional que pueda afectar sus exportaciones hacia Estados Unidos.







