El Gobierno de Japón solicitó este viernes el cese inmediato de las hostilidades entre Israel y el grupo chií libanés Hizbulá, en medio de la creciente violencia en Líbano, donde ya se reportan más de 300 fallecidos.
A través de un comunicado, el ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, instó a todas las partes involucradas a detener los enfrentamientos y respetar el Derecho Internacional, con el objetivo de evitar un mayor deterioro de la situación.
Motegi también hizo un llamado a la moderación, exhortando a los actores implicados a realizar esfuerzos diplomáticos sinceros que permitan reducir las tensiones y frenar una posible escalada del conflicto. En ese sentido, expresó su preocupación por la operación terrestre llevada a cabo por las fuerzas israelíes en el sur del Líbano, subrayando la necesidad de respetar la soberanía e integridad territorial libanesa.
Preocupación por ataques a fuerzas de paz
El canciller japonés condenó además los ataques contra los “cascos azules” de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Unifil), luego de que tres efectivos murieran en bombardeos recientes. Japón calificó estos hechos como inaceptables y expresó sus condolencias por las víctimas.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión internacional, con más de 70 países condenando los ataques contra personal de la ONU y civiles en territorio libanés. Paralelamente, Irán reiteró que el avance de sus negociaciones con Estados Unidos dependerá de que el alto el fuego también se extienda a Líbano.






