El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro compareció este jueves en una corte federal de Nueva York para pedir al juez Alvin Hellerstein que anule el juicio en su contra por cargos de narcoterrorismo, argumentando que se han vulnerado sus derechos constitucionales.
Maduro, quien lleva más de 80 días detenido en una prisión federal tras ser capturado en Caracas y llevado por agentes de la DEA, busca que se descarte el proceso al alegar que no puede acceder a fondos venezolanos bloqueados por sanciones, lo que, según su defensa, impide contratar abogados de su elección y vulnera sus derechos bajo la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
La estrategia legal está encabezada por el abogado Barry J. Pollack, quien sostiene que las restricciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) han impedido el uso de recursos del Estado venezolano para pagar la defensa, y que esto afecta el derecho a un juicio justo. Sin embargo, fiscales estadounidenses han argumentado que Maduro y su esposa, Cilia Flores, aún podrían financiar su defensa con recursos propios o mediante abogados públicos asignados por el tribunal.
En la audiencia de hoy, la defensa también cuestionó que las autoridades no puedan invocar motivos de seguridad nacional para restringir derechos procesales fundamentales, incluida la presentación de pruebas clave. Mientras tanto, la fiscalía busca asegurar que evidencias sensibles no sean compartidas con otros acusados o prófugos vinculados al caso, ante el riesgo de posibles represalias.
El proceso contra Maduro y Flores se centra en cargos de narcoterrorismo, narcotráfico, posesión de armas y otros delitos relacionados con el crimen organizado, respaldados por investigaciones de agencias federales. Tanto el expresidente como su esposa se han declarado no culpables de los cargos, y el tribunal aún debe decidir si acepta la petición de desestimar el caso o si el proceso continúa hacia un juicio, que podría demorar uno o dos años








