Madrid. — El precio del barril de Brent crude oil superó este jueves los 110 dólares y se acercó a los 113, impulsado por una nueva escalada de tensiones en Oriente Medio que ha afectado infraestructuras energéticas clave en la región.
El aumento se produce tras ataques contra instalaciones gasíferas y petroleras atribuidos a Irán, en respuesta a una ofensiva previa de Israel sobre el campo de gas Pars Sur, uno de los yacimientos más importantes del mundo compartido entre Irán y Catar.
En medio del conflicto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó haber tenido participación en el ataque israelí, aunque advirtió que respondería con fuerza si se producen nuevas agresiones contra infraestructuras energéticas en Catar.
Las tensiones también se han extendido a otros países del Golfo. Catar denunció nuevos impactos contra instalaciones vinculadas al gas natural licuado, mientras Arabia Saudí reportó ataques contra dos refinerías en Riad, situación que ha elevado el temor a una interrupción prolongada del suministro energético global.
Asimismo, la agencia británica UKMTO alertó sobre un nuevo incidente contra un buque cisterna cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo, donde se han registrado múltiples eventos en las últimas semanas.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que continuará atacando infraestructuras energéticas de países aliados de Estados Unidos en la región si persisten las agresiones contra sus instalaciones, elevando aún más la tensión militar.
Como resultado, los mercados reaccionaron con fuertes alzas en el crudo: el Brent registró incrementos cercanos al 5 %, mientras el petróleo intermedio de Texas también mostró avances, reflejando la preocupación por posibles interrupciones en el suministro global.















