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Caso Izabela regresa a los tribunales y reabre debate sobre el aborto en Polonia

POLONIA.– El emblemático caso de Izabela, la mujer polaca de 30 años que falleció en 2021 tras no recibir un aborto pese al riesgo para su vida, vuelve este martes a los tribunales con la revisión de la sentencia contra tres médicos condenados por negligencia.

El proceso de apelación revisará las condenas dictadas en primera instancia en un caso que se convirtió en símbolo de la lucha por los derechos reproductivos en Polonia. La muerte de la joven provocó protestas masivas bajo el lema “Ni una más”.

Los hechos

En septiembre de 2021, Izabela, embarazada de 22 semanas, ingresó en el hospital de Pszczyna, en el sur del país, tras sufrir una rotura prematura de membranas. Aunque presentaba síntomas de infección y el feto había sido diagnosticado con graves malformaciones, los médicos optaron por no interrumpir el embarazo y esperar a que cesara el latido fetal.

Según trascendió, la decisión estuvo influida por el temor a vulnerar la estricta legislación polaca sobre el aborto, que solo permite la interrupción cuando se confirma un riesgo grave para la vida o la salud de la madre. La demora derivó en un shock séptico que causó la muerte de la paciente.

Debate político y condenas

El caso generó un intenso debate nacional. El Gobierno de entonces, liderado por el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS), sostuvo que se trató de un caso de negligencia médica. En contraste, organizaciones feministas atribuyeron el fallecimiento al endurecimiento de la legislación.

En julio del año pasado, la justicia declaró culpables a los tres médicos por exponer a la paciente a un peligro de muerte. Dos de ellos fueron condenados a penas de prisión efectiva —uno a un año y tres meses, y otro a un año y seis meses— además de la inhabilitación profesional durante seis años. El tercer implicado recibió una condena de un año de prisión suspendida.

Legislación restrictiva y consecuencias

Una auditoría posterior detectó graves irregularidades en la atención y gestión del centro hospitalario. Polonia mantiene una de las leyes sobre el aborto más restrictivas de Europa, endurecida tras un fallo del Tribunal Constitucional de Polonia en 2020, que eliminó la posibilidad de abortar en casos de malformación fetal grave, supuesto que representaba la mayoría de las interrupciones legales en el país.

Actualmente, el aborto solo es legal cuando existe una amenaza directa para la vida o la salud de la mujer, o si el embarazo es resultado de un delito. Sin embargo, organizaciones sociales denuncian que el miedo a sanciones penales y el uso frecuente de la objeción de conciencia dificultan la aplicación de estas excepciones.

El actual Gobierno, encabezado por el primer ministro Donald Tusk, no ha logrado avanzar hacia una liberalización de la normativa debido a divisiones internas dentro de la coalición gobernante.