El Gobierno de Estados Unidos repatrió a la República Dominicana a 91 ciudadanos dominicanos que cumplieron condenas en cárceles estadounidenses, tras ser procesados por delitos federales como narcotráfico, homicidio, lavado de activos, asaltos, sicariato y violación sexual.
De acuerdo con el corresponsal Pavel Arias, el grupo integrado por 83 hombres y ocho mujeres arribó bajo estrictas medidas de seguridad a bordo de un vuelo comercial procedente de Alexandria.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Las Américas Dr. José Francisco Peña Gómez, donde fue desplegado un amplio dispositivo de seguridad compuesto por personal aeroportuario, agentes de la Dirección General de Migración y miembros de distintos organismos de seguridad del Estado.
Estricto protocolo de recepción
Tras completar los trámites migratorios en la terminal aérea, los repatriados fueron trasladados en dos autobuses al Centro de Retención de Deportados, ubicado en el municipio de Haina.
En ese centro, las autoridades realizan un proceso de verificación y depuración para determinar si los deportados tienen asuntos pendientes con la justicia dominicana o procesos judiciales abiertos en el país. Además, se revisan sus datos personales y antecedentes penales antes de autorizar su eventual reintegración a la sociedad.
Flujo constante desde 2010
Las deportaciones forman parte de los acuerdos bilaterales de cooperación migratoria vigentes desde 2010 entre ambos países, que establecen los mecanismos para la repatriación de ciudadanos que han cumplido condenas o enfrentan órdenes definitivas de deportación.
Según informes oficiales, durante 2025 más de 4,000 exconvictos dominicanos han sido enviados de regreso desde territorio estadounidense, en operativos organizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de ICE. Estos traslados se realizan, en promedio, cada quince días.
El retorno periódico de exreclusos representa un reto para las autoridades locales en términos de reinserción social, seguridad ciudadana y seguimiento judicial. Mientras algunos buscan rehacer sus vidas tras cumplir sus sentencias, otros permanecen bajo vigilancia o enfrentan procesos legales pendientes en el país.
Las autoridades dominicanas mantienen coordinación permanente con agencias estadounidenses para recibir información anticipada sobre los perfiles y delitos cometidos, con el fin de reforzar los protocolos de seguridad a su llegada. El arribo de este grupo de 91 personas se suma así a las repatriaciones periódicas que continúan marcando la agenda migratoria entre ambas naciones.














