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Kimberly Taveras critica a la nueva dirigencia del PRM por ausentarse en honras fúnebres de Ramón Alburquerque

La diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Kimberly Taveras, arremetió contra lo que calificó como el relevo generacional y los aspirantes presidenciales de la organización oficialista, tras su notoria ausencia en las honras fúnebres de Ramón Alburquerque Ramírez, celebradas en la Casa Nacional del partido.

La legisladora fundamentó su crítica en el valor del agradecimiento, al que definió como “el espejo del alma”, señalando que esperaba la presencia de quienes hoy aspiran a heredar el liderazgo que, según expresó, fue construido con el aporte de Alburquerque y de otros dirigentes históricos. “Esa nueva generación que pretende asumir el control del partido debió estar ahí”, afirmó.

Taveras evocó una célebre frase de Federico Henríquez y Carvajal para lamentar lo que consideró una falta de reconocimiento en vida y en muerte hacia figuras trascendentales del país. A su juicio, la ausencia en el último adiós del reconocido político y humanista dominicano refleja desidia y desconexión con la historia partidaria.

La diputada sostuvo que sería mezquino no reconocer la dimensión de un dirigente cuyas ideas incomodaban y que nunca se limitó a aplaudir sin cuestionar. Indicó que el nuevo liderazgo, en su afán de permanecer, no valora la identidad ni los símbolos que representan figuras como Alburquerque, aun cuando este ya no podía percibir tales gestos.

“Ramón no necesitaba homenajes; quienes realmente necesitaban honrarlo eran ustedes”, expresó, dirigiéndose a los dirigentes jóvenes del partido. Aseguró que con ese acto se habría enviado un mensaje de respeto a las bases, reconociendo el sacrificio, la lealtad y una trayectoria de éxito que sirvió de inspiración a generaciones.

Taveras cuestionó además dónde se encontraban esos jóvenes dirigentes y qué asuntos consideraron más importantes que acudir a las exequias, señalando que muchos solo aparecen cuando se trata de recibir elogios y reconocimientos.

Finalmente, afirmó que el liderazgo no se compra con dinero y que el nombre de Ramón Alburquerque permanecerá inscrito en la historia, al igual que el de otros perremeístas, no por decretos ni actos protocolares, sino por haber trascendido con sus aportes y compromiso político.