Santo Domingo.– La mina de caliche ubicada en el sector María O, en el municipio de Sosúa, donde perdieron la vida Nicolás Domínguez y su hijo Yariel Domínguez, operaba de manera ilegal, pese a haber sido clausurada oficialmente desde el año pasado, informaron autoridades ambientales.
El viceministro en funciones de Suelos y Aguas, Davis Aracena, explicó que la actividad minera había sido suspendida mediante una resolución emitida en septiembre, lo que implicaba el cierre total del proyecto. Sin embargo, los responsables continuaron explotando el yacimiento de forma clandestina, aprovechando la ausencia de supervisión permanente.
Aracena señaló que durante las inspecciones oficiales la mina figuraba cerrada, pero que posteriormente se detectó que las labores se reanudaban de manera irregular, violando las disposiciones ambientales vigentes.
Señalan graves fallas de seguridad
El ambientalista Luis Carvajal sostuvo que en el lugar se utilizaban métodos de extracción inadecuados, con serias deficiencias en materia de seguridad, lo que —a su juicio— convierte el hecho en una negligencia grave y no en un simple accidente.
Afirmó que la explotación incumplía normas ambientales y de protección laboral, y respaldó que la mina permanezca clausurada de forma definitiva, así como que los responsables enfrenten procesos judiciales por delitos ambientales y contra la vida humana.
Ministerio Público anuncia sometimientos
Por su parte, Francisco Contreras, en representación del Ministerio Público, informó que los empresarios y propietarios de la mina serán sometidos a la justicia y aseguró que se solicitará la aplicación de todo el peso de la ley.
El derrumbe ocurrió mientras padre e hijo se encontraban dentro de la excavación, cuando parte de la estructura colapsó de manera repentina, dejándolos atrapados bajo los escombros.
Equipos de emergencia, junto a comunitarios, acudieron al lugar del suceso, pero ambos cuerpos fueron recuperados sin vida.














