El colesterol elevado continúa siendo uno de los factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, por lo que especialistas de la salud llaman a la población a mantener hábitos saludables y realizarse chequeos médicos periódicos para prevenir complicaciones.
El exceso de colesterol LDL, conocido como colesterol malo, puede acumularse en las paredes de las arterias, dificultando el flujo sanguíneo y aumentando el riesgo de sufrir infartos y accidentes cerebrovasculares.
Entre los factores que pueden contribuir a elevar los niveles de colesterol figuran una alimentación rica en grasas saturadas y grasas trans, el sedentarismo, el sobrepeso y algunos antecedentes familiares. Además, condiciones como la diabetes y la hipertensión pueden incrementar el riesgo cardiovascular.
Para reducir estos riesgos, se recomienda mantener una dieta equilibrada, consumir frutas, vegetales, legumbres y cereales integrales, limitar los alimentos ultra procesados y las grasas poco saludables, realizar actividad física de manera regular y evitar el consumo de tabaco.
Los especialistas también destacan la importancia de medir periódicamente los niveles de colesterol, la presión arterial y la glucosa en sangre, especialmente en personas con antecedentes familiares o factores de riesgo.
Advierten que el colesterol alto generalmente no presenta síntomas, por lo que una persona puede tener niveles elevados sin saberlo. Por esta razón, exhortan a no esperar la aparición de molestias para acudir a una evaluación médica.
Asimismo, recomiendan buscar atención de emergencia ante señales como dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar o dolor que se extiende hacia los brazos, la espalda o la mandíbula, ya que podrían indicar un problema cardiovascular grave.
La prevención, los controles médicos y los cambios oportunos en el estilo de vida son fundamentales para proteger la salud del corazón y reducir el riesgo de complicaciones.








