Modernizar la recolección exige contenedores compatibles con los camiones, sistemas de lavado y nuevas edificaciones
Por Ermes Rodríguez
La República Dominicana necesita transformar la manera en que almacena y recolecta sus residuos sólidos. Durante años hemos aceptado como algo normal la presencia de fundas plásticas y desperdicios en aceras y esquinas, expuestos a la lluvia, los animales y el tránsito de las personas. Esta realidad afecta la salubridad, la imagen urbana y en gran manera la eficiencia de los servicios municipales.
La contenerización ofrece una vía para cambiar ese modelo. Pero contenerizar no significa distribuir recipientes por las calles: significa diseñar un sistema completo de almacenamiento, levantamiento, transporte, lavado y mantenimiento. Su éxito depende de una condición esencial: que todos esos componentes sean compatibles.
Contenedores y camiones: un mismo sistema
Los contenedores deben fabricarse con dimensiones, capacidades, puntos de enganche y resistencia estructural adecuados para los mecanismos de levantamiento de los camiones que los recogerán. Si el municipio instala recipientes que su flota no puede levantar de forma segura, la inversión pierde utilidad y el servicio vuelve a depender de la manipulación manual.
Es por esto que antes de adquirir contenedores, cada ayuntamiento debe definir el sistema de recolección que implementará y exigir especificaciones técnicas verificables. La homologación debe basarse en criterios abiertos, pruebas de compatibilidad y estándares que permitan la participación de distintos fabricantes, sin crear dependencia de una sola marca.
La limpieza de los contenedores también debe estar prevista
Un contenedor no puede considerarse adecuado solo porque un camión recolector logra vaciarlo. También debe poder lavarse y desinfectarse con facilidad. Su geometría, accesos y mecanismos de manipulación deben ser compatibles con equipos especializados de lavado mecanizado, de modo que la limpieza se realice de manera periódica, segura y eficiente.
Si planificamos la recolección sin planificar el lavado, corremos el riesgo de sustituir las fundas expuestas por recipientes que acumulen malos olores y suciedad. La higiene del contenedor es parte de la higiene de la ciudad.
Los nuevos proyectos urbanos deben incorporarse al modelo
Propongo que los ayuntamientos, al evaluar y aprobar los planos de nuevas urbanizaciones, edificios residenciales, plazas comerciales y otros desarrollos, exijan áreas apropiadas para la colocación y operación de contenedores. Esos contenedores deberán ser compatibles con el sistema de levantamiento que el municipio haya adoptado, y sus ubicaciones deberán permitir el acceso seguro de los camiones.
Esta medida requiere el desarrollo de disposiciones municipales y criterios técnicos claros; no debe presentarse como una obligación general ya vigente. Su propósito es evitar que las nuevas construcciones reproduzcan el problema de sacar fundas a las aceras sin prever cómo se almacenarán y recogerán los residuos.
Tecnificación para dignificar y ampliar el empleo
La recolección manual de basura implica esfuerzo físico intenso y contacto frecuente con desperdicios. En el país también existen labores realizadas bajo modalidades de contratación informal, con participación de trabajadores dominicanos y extranjeros. El desafío no es la nacionalidad de quien trabaja, sino las condiciones en que se presta el servicio y el cumplimiento de las normas laborales y migratorias.
Al incorporar contenedores y levantamiento mecanizado, podemos reducir la manipulación directa de los residuos y convertir parte de esas tareas en ocupaciones más limpias, seguras y técnicas. Esto puede atraer a más trabajadores dominicanos, ampliar la participación de personas que hoy no consideran la recolección una opción laboral y abrir oportunidades para operadores, conductores, técnicos de mantenimiento y personal de lavado. La modernización debe acompañarse de capacitación, empleo formal y condiciones dignas para todos.
Una propuesta alineada con la planificación nacional
El Decreto núm. 302-25, de 3 de junio de 2025, aprobó en su artículo 1 el Plan Nacional de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PLANGIR) 2025-2035. En la sección del Plan dedicada al desarrollo de los servicios de manejo de residuos sólidos urbanos se contempla impulsar sistemas alternativos de recolección selectiva mediante “contenedores o receptores, entre otros”.
Esa referencia respalda la discusión sobre sistemas de contenerización, pero conviene ser precisos: el Plan no impone allí el uso de contenedores metálicos ni establece una homologación específica con camiones recolectores o lavadores. Esas son propuestas técnicas que debemos impulsar para hacer viable una modernización ordenada.
Un estándar para ciudades más limpias
Propongo abrir un diálogo entre ayuntamientos, organismos de normalización, autoridades ambientales, operadores y fabricantes para desarrollar criterios nacionales de compatibilidad, seguridad, lavado y mantenimiento de contenedores. La industria dominicana puede aportar capacidad productiva y soluciones adaptadas a nuestras ciudades, siempre bajo requisitos técnicos transparentes.
La contenerización no comienza colocando contenedores en las calles. Comienza diseñando un sistema en el que cada contenedor, cada camión recolector y cada equipo de lavado estén preparados para trabajar juntos. Solo así podremos convertir una buena idea en una cultura urbana duradera.
Referencia normativa: Decreto núm. 302-25, art. 1; PLANGIR 2025-2035, sección sobre desarrollo de servicios de manejo de residuos sólidos urbanos (Línea Prioritaria de Acción 4), referencia a “contenedores o receptores”.







