La falta de un centro especializado para atender a internos con trastornos mentales en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Anamuya, en Higüey, se ha convertido en una situación crítica. A pesar de albergar a más de 1,200 privados de libertad, el recinto solo cuenta con una psicóloga, quien debe atender hasta diez casos diarios, muchos de ellos con conductas suicidas o graves problemas mentales.
Actualmente, no existe en el penal un área adecuada ni personal suficiente para brindar atención especializada a estos internos. En los casos más extremos, los pacientes son medicados, aislados o trasladados a San Pedro de Macorís, donde sí opera un centro con estas condiciones. La situación pone en evidencia la urgencia de contar con una Unidad de Atención Especializada en Salud Mental dentro del propio centro.
La problemática tomó mayor relevancia tras el traslado reciente al CCR Anamuya de Jean Andrés Pumarol, joven con historial psiquiátrico acusado de asesinar a Yolanda Handal Abugabur en el sector Naco, el pasado 23 de julio. Aunque se dijo que fue enviado al penal para recibir atención especializada, autoridades y defensores de derechos humanos confirman que tal unidad no existe. Actualmente, Pumarol permanece aislado y es asistido por familiares que residen en Higüey.
Lorena Garrido, procuradora fiscal titular, reconoció que aunque se ofrece cierta atención a los reclusos con problemas mentales, el centro no cuenta ni con la capacidad necesaria ni con un protocolo adecuado. Por su parte, Raúl Custodio, de la Comisión de los Derechos Humanos, advirtió que la creación de una unidad especializada es urgente, recordando también otros incidentes recientes en la zona protagonizados por personas con trastornos mentales no tratados.
La única psicóloga del centro trabaja de 8:00 a.m. a 4:00 p.m., y extiende su jornada cuando es necesario. Su labor, aunque valiosa, resulta insuficiente ante la magnitud del problema. A esto se suma el reciente cambio del director del penal, Pedro Julio Aquino, quien estuvo en el cargo durante 11 años.
El obispo Jesús Castro Marte también ha elevado su voz sobre esta problemática. En una entrevista, confirmó que en el CCR Anamuya no existe un centro para reclusos con trastornos mentales y señaló que ya ha solicitado formalmente su creación al presidente Luis Abinader. Según informó, el ministro de Salud Pública le prometió incluirlo dentro de un paquete de centros especializados que se construirán próximamente, reconociendo que la situación en Higüey es “urgente e impostergable”.
El pasado 8 de julio, el presidente Abinader dio el primer picazo para una nueva penitenciaría en Anamuya, que contempla una unidad de atención mental y tendría capacidad para más de 500 internos. Sin embargo, la obra se encuentra paralizada, lo que incrementa la preocupación de las autoridades locales, líderes religiosos y defensores de derechos humanos.
Fuente: Listín Diario














