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Sepultan restos de familia que murió al incendiarse su vivienda mientras dormían

En medio de una profunda tristeza y conmoción, fueron sepultados los restos de los cinco miembros de la familia Marte, quienes murieron calcinados tras incendiarse su vivienda la noche del lunes en la comunidad Don Pedro, municipio Tamboril, provincia Santiago.

La tragedia ocurrió alrededor de las 10:15 p.m., y cobró la vida de Luis Antonio Marte Vásquez (52 años), su pareja Yulenny Altagracia Marte (32) y sus tres hijos: Luivi (14), Luis David (9) y Jael Sebastián (6).

Tras una misa de cuerpo presente, los cuerpos fueron llevados al cementerio de Don Pedro, donde familiares, amigos y vecinos les dieron el último adiós entre llantos y muestras de incredulidad por lo sucedido.

Un hecho que genera dudas

La comunidad aún no logra asimilar lo ocurrido y varios vecinos han pedido una investigación profunda, ya que consideran extraña la forma en que se desarrolló el incendio.

Julio Diloné, residente de Don Pedro, relató que al ver el humo varios vecinos corrieron a auxiliar a la familia, pero no recibieron respuesta alguna, lo que inicialmente les hizo pensar que la vivienda estaba vacía.

Sin embargo, Jesús Fernández, otro vecino, expresó sus dudas:

“No hay forma de que esas personas no sintieran el humo o no escucharan los gritos de los vecinos cuando casi tumbaban la puerta. Eso está muy raro”, comentó con evidente preocupación.

La misma inquietud comparte Vily Rodríguez, compañero de trabajo de uno de los fallecidos, quien cuestionó cómo toda una familia pudo quedar dormida al punto de no reaccionar ni ante el fuego ni ante los llamados desesperados de la comunidad.

“Eran gente tranquila, una familia unida. Esto duele mucho porque no tiene sentido”, expresó Rodríguez, visiblemente afectado.

A la espera de respuestas

Las autoridades aún no han ofrecido un informe oficial sobre las causas del incendio, pero la comunidad espera que se realice una investigación técnica y transparente que esclarezca las circunstancias del siniestro.

Mientras tanto, el barrio Don Pedro permanece sumido en el luto, tratando de asimilar la pérdida de una familia entera que, hasta hace poco, era vista como un ejemplo de unión y convivencia.