En ocasión del Día del Poder Judicial, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, presentó un balance de los avances alcanzados en los últimos seis años, destacando la reducción de la mora, la digitalización y la mejora en la transparencia del sistema judicial dominicano.
Molina recordó que en 2019, la justicia enfrentaba retrasos históricos: nueve de cada diez casos en la Suprema Corte tardaban más de un año en resolverse, y expedientes acumulados desde 1982 permanecían sin resolver. La confianza ciudadana era baja, con apenas un 21 % según Latinobarómetro, y el acceso a la justicia era limitado y completamente presencial.
La gestión de los últimos años se enfocó en erradicar la mora judicial, logrando que actualmente el 90 % de los casos de la Suprema Corte se resuelva en un año o menos. En otras áreas, los procesos civiles y comerciales tardan en promedio 12 meses, los laborales y administrativos seis, y los penales, el 80 %, se resuelven en tres meses. Los casos de extradición, incluso, se resuelven en 24 horas.
Parte del éxito se atribuye a reformas normativas y coordinación interinstitucional, incluyendo leyes que habilitan medios digitales, el uso del Sistema Electrónico de Garantías Mobiliarias y acuerdos de colaboración con el Ministerio Público y la Defensa Pública. Molina destacó un piloto en Hermanas Mirabal donde los casos resueltos por acuerdo pasaron del 13 % al 75 %.
La digitalización y el acceso a la justicia han sido otro eje prioritario. Se abrieron seis nuevos Centros de Entrevista Forense y se amplió la atención a mujeres víctimas de violencia. Más de 27,000 usuarios utilizan plataformas digitales para audiencias, consultas y trámites, y el público tiene acceso a JURISTECA y a LEIA, herramientas que concentran información judicial y seguimiento de casos.
En cuanto a infraestructura, el Poder Judicial ha avanzado hacia centros de servicio orientados a la ciudadanía, como la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, mientras se proyecta la entrega de la Ciudad Judicial de Santo Domingo Oeste y del Distrito Nacional en 2026.
Molina concluyó que la transformación del sistema judicial ha sido posible gracias a decisiones sostenidas, coordinación institucional y cambios normativos que permiten ofrecer un servicio más rápido, transparente y accesible para toda la población.














