En la madrugada de este lunes se registró una nueva interrupción eléctrica en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA), apenas horas después de un apagón ocurrido el domingo que afectó gravemente las operaciones de la terminal aérea.
La empresa Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) informó a través de la red social X que, alrededor de las 2:00 de la mañana, fue necesario suspender de forma temporal el servicio eléctrico para proceder con el cambio de un generador. Indicaron que, tras completar los trabajos, el suministro de energía y las operaciones del aeropuerto fueron restablecidos de manera segura y sin mayores contratiempos.
Aerodom aseguró que los vuelos programados para este lunes se mantienen sin modificaciones, por lo que no se reportaron afectaciones en los itinerarios de llegada ni salida de aeronaves. La concesionaria aprovechó para agradecer la comprensión de los usuarios y reafirmó su compromiso con la seguridad y eficiencia operativa.
Apagón previo causó caos en la terminal
El incidente ocurre luego del apagón registrado el domingo, que paralizó por más de cinco horas los servicios del AILA, provocando demoras, cancelaciones de vuelos y molestias entre los pasajeros. Según informó Aerodom, el problema se originó en una seccionadora interna, componente clave en la distribución de energía dentro de la terminal.
Luis José López, director de Comunicación Corporativa de Aerodom, explicó que, a pesar de contar con suministro externo, el fallo en el dispositivo dejó inoperativos sistemas esenciales como los de registro de pasajeros y migración, lo que provocó el colapso temporal de las operaciones.
Departamento Aeroportuario toma acciones
Ante la magnitud de lo ocurrido, el Departamento Aeroportuario, ente regulador del sistema aeroportuario dominicano, anunció el inicio de una investigación formal. La entidad solicitó un informe detallado a Aerodom para esclarecer las causas del corte eléctrico registrado el domingo.
Asimismo, el organismo recordó que existen protocolos diseñados para detectar de forma rápida cualquier fallo eléctrico y activar mecanismos alternativos que aseguren la continuidad de las operaciones aeroportuarias.














