San Cristóbal.– Lo que inició como un amplio operativo de seguridad con la presencia de más de dos mil efectivos militares y policiales terminó siendo visto por muchos residentes como un “show mediático” sin impacto real en la seguridad de la provincia.
El despliegue, anunciado con gran expectativa el viernes 7 de noviembre, buscaba responder a una ola de hechos violentos y asaltos que han cobrado la vida de al menos tres comerciantes en lo que va de año. Desde tempranas horas de ese día, calles, comercios y sectores populares amanecieron fuertemente vigilados por soldados y agentes armados, apostados en esquinas y puntos estratégicos del municipio cabecera.
Sin embargo, el entusiasmo inicial se desvaneció rápidamente. A pocos días del inicio, la presencia militar se redujo de forma notoria, lo que provocó el descontento de los ciudadanos.
Aunque el operativo incluyó vehículos tácticos, motocicletas y armas automáticas, los residentes aseguran que la inseguridad persiste y que las autoridades no ofrecieron información clara sobre los resultados obtenidos.
En sectores como Madre Vieja Norte, el sentimiento predominante es de temor y desconfianza. “Estamos viviendo entre la zozobra. No sabemos cuándo puede pasar algo”, expresó una vecina que prefirió mantener el anonimato.
El operativo, impulsado por los ministerios de Defensa y de Interior y Policía, pretendía enviar un mensaje de control y prevención del delito. Sin embargo, para muchos sancristobalenses, la rápida retirada del personal de seguridad dejó la impresión de que se trató más de una acción para la prensa que de una medida sostenida para garantizar la tranquilidad en la provincia.














