La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera poco probable que el virus Shamonda se propague ampliamente tras la detección de su primer caso documentado en humanos en Francia, aunque aclaró que todavía no ha completado una evaluación formal del riesgo sanitario.
El caso fue confirmado en un hombre con inmunodepresión severa que falleció a comienzos de octubre en la ciudad francesa de Lyon, según las informaciones divulgadas sobre el episodio.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, explicó durante una rueda de prensa que, por el momento, no existen indicios suficientes para prever una propagación más amplia del virus.
Asimismo, señaló que la transmisión de este tipo de virus, que puede producirse mediante la picadura de pequeños insectos conocidos como jejenes, suele disminuir durante los meses más fríos del año.
OMS mantiene vigilancia y coordinación internacional
Lindmeier confirmó que las autoridades francesas notificaron el caso a la OMS, conforme a las disposiciones del Reglamento Sanitario Internacional.
La organización mantiene contacto con las autoridades sanitarias de Francia para recopilar información que permita esclarecer el origen de la infección, las posibles vías de transmisión y los eventuales riesgos para la salud pública.
Además, comparte información con otros países y coordina el seguimiento de la situación con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Un virus asociado principalmente al ganado
El virus Shamonda fue identificado por primera vez en Nigeria durante la década de 1960. Se transmite principalmente a través de insectos del género Culicoides y se ha asociado con infecciones en animales, especialmente en el ganado bovino.
Durante el verano pasado, su presencia fue detectada en distintos puntos de Europa, incluida Francia, lo que despertó el interés de las autoridades sanitarias por su circulación en la región.
Según la hipótesis que manejan las autoridades francesas, el paciente pudo haberse infectado tras la picadura de un insecto en el este del país, una zona donde se había detectado la circulación del virus durante la primavera y el verano.
No obstante, las investigaciones continúan para determinar con mayor precisión cómo se produjo la infección.
Recomiendan prevenir las picaduras de insectos
Mientras avanzan las investigaciones, la OMS recomienda adoptar medidas para reducir el riesgo de picaduras, especialmente durante las estaciones cálidas y húmedas.
Entre las principales recomendaciones figuran el uso de repelentes, vestir ropa que cubra la mayor parte de la piel y extremar las precauciones al realizar actividades al aire libre.
Aunque el fallecimiento del paciente ha motivado una investigación sanitaria, la OMS mantiene que, con la información disponible hasta el momento, la probabilidad de una propagación más amplia parece baja.





