El senador del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, planteó una serie de iniciativas dirigidas al Gobierno con el objetivo de reducir la presión económica que podrían enfrentar los ciudadanos ante eventuales aumentos en productos básicos, asociados a la crisis en Medio Oriente.
A través de un video difundido en sus redes sociales, el legislador cuestionó la distribución de los sacrificios económicos en el país y llamó a que las autoridades también asuman recortes o ajustes en sus propios gastos. En ese sentido, sugirió que los senadores renuncien al llamado “barrilito” y que esos fondos sean redirigidos a medidas de apoyo social.
Fernández también insistió en la aplicación de la indexación salarial del impuesto sobre la renta para los trabajadores que ganan menos de RD$52,000 mensuales, argumentando que estos ingresos apenas cubren el costo de vida y no deberían ser gravados.
Entre sus propuestas figura además la eliminación del impuesto del 2% aplicado a los préstamos hipotecarios, al considerar que el acceso a la vivienda debe ser facilitado y no convertirse en una carga adicional para las familias.
El senador planteó igualmente liberar de anticipos fiscales a las micro, pequeñas y medianas empresas, con el propósito de impulsar su crecimiento, generación de empleos y dinamización de la economía desde los sectores productivos más pequeños.
Fernández sostuvo que, en momentos de incertidumbre económica, es necesario priorizar la inversión en las personas y en el alivio directo a la ciudadanía. También criticó el aumento del gasto corriente y consideró que una mayor inversión de capital habría fortalecido la economía para enfrentar crisis como la actual.
El legislador afirmó que, aunque las medidas propuestas no resuelven por completo la situación económica, representan una señal de solidaridad y corresponsabilidad entre el Estado y la población. Asimismo, reiteró que los recursos públicos deben manejarse con transparencia y orientarse al bienestar colectivo. Finalmente, aseguró que continuará promoviendo estas ideas desde el Congreso, destacando que cualquier política pública debe traducirse en mejoras reales en la calidad de vida de los ciudadanos.






