El senador por el Distrito Nacional, Omar Fernández, alertó este lunes sobre la crítica situación que enfrentan decenas de recintos escolares públicos en la capital, donde la escasez de aulas y el deterioro de la infraestructura están limitando el acceso a la educación para miles de estudiantes.
Tras un recorrido por varios centros educativos, Fernández denunció que muchos padres se ven obligados a inscribir a sus hijos en escuelas lejanas, debido a que los planteles cercanos no ofrecen condiciones mínimas para la docencia.
“El contraste es evidente: mientras algunos centros cumplen con lo básico, la mayoría no garantiza ni buena iluminación, ni ventilación, ni butacas adecuadas, ni baños decentes”, lamentó el legislador.
Ante esta realidad, el vocero de los senadores de la Fuerza del Pueblo propuso un plan piloto basado en el modelo educativo STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), combinado con la construcción de estructuras verticales para escuelas en zonas densamente pobladas con poco espacio disponible.
Este tipo de edificaciones, ya aplicadas en países como China, Reino Unido y Estados Unidos, permitiría ahorrar en la compra de terrenos, destinando esos fondos a mejorar la calidad docente y la formación del profesorado.
Fernández planteó que el modelo STEAM podría implementarse inicialmente en barriadas empobrecidas del Distrito Nacional que colindan con sectores de mayor poder adquisitivo, donde las brechas educativas son más evidentes. Según explicó, esta matriz educativa está vinculada a más del 64 % de los empleos del futuro, por lo que su adopción sería clave para preparar a los estudiantes ante los desafíos del mercado laboral global.
El senador también criticó la baja proporción de centros públicos en la capital. “Apenas el 13 % de las escuelas en la circunscripción 1 del Distrito Nacional son públicas, pese a que allí viven casi 90 mil niños y adolescentes en edad escolar. Así no hay forma”, afirmó.
Asimismo, denunció irregularidades en el proceso de inscripción, señalando que muchos estudiantes extranjeros son admitidos con menos requisitos que los dominicanos, mientras miles de niños quedan en lista de espera debido a la falta de cupos y a diferencias en los registros entre centros educativos.
“¡Nuestra voz seguirá alzándose hasta que cada niño, niña y adolescente dominicano tenga garantizado su derecho a una enseñanza pública de calidad, como lo establece nuestra Constitución!”, concluyó.














