Santo Domingo.– El mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz asumió la dirección de la Policía Nacional en un contexto marcado por cuestionamientos relacionados con presuntas ejecuciones extrajudiciales y debilidades estructurales dentro de la institución. Representantes de distintos sectores consideran que estos desafíos deberán ser atendidos con carácter prioritario.
Desde la sociedad civil y la Iglesia Católica advierten que persisten problemas que afectan la credibilidad y la confianza ciudadana en el cuerpo del orden. El vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños, sostuvo que es fundamental consolidar los avances alcanzados y eliminar prácticas que deterioran la imagen institucional.
Castaños señaló que las ejecuciones extrajudiciales continúan siendo una de las principales debilidades dentro de los organismos de seguridad y abogó por una Policía más cercana a la ciudadanía, que continúe fortaleciendo el nuevo modelo de uso de la fuerza.
Congreso espera continuidad en transformaciones
En el Congreso Nacional, el presidente del Senado de la República Dominicana, Ricardo de los Santos, expresó su confianza en que el nuevo director realice una gestión acorde con las exigencias sociales.
“Esperamos que este nuevo incumbente haga un trabajo a la altura de las circunstancias, tal y como lo exige la sociedad dominicana”, manifestó.
Otros legisladores coincidieron en la necesidad de reforzar los mecanismos de control interno y corregir excesos dentro de la institución. El diputado Robison Díaz afirmó que esas prácticas deben erradicarse de manera definitiva, mientras que el legislador Aldo Adón planteó que se debe aplicar la ley con firmeza ante cualquier extralimitación en el ejercicio de funciones policiales.
Iglesia advierte impacto de la inseguridad
Desde la Iglesia Católica también se pronunciaron sobre la situación. Líderes religiosos alertaron acerca de problemas administrativos y de reorganización interna en la Policía, así como de la necesidad de reforzar la formación preventiva y mejorar el sistema judicial y penitenciario.
El sacerdote Pablo Mella indicó que la percepción de inseguridad ha afectado incluso las actividades eclesiales, señalando que muchas actividades nocturnas han debido adelantarse por razones de seguridad.
Por su parte, el vicario Mario de Jesús Campusano consideró que la solución a la violencia requiere una formación integral en las familias y mejoras sustanciales en el sistema penitenciario y judicial, para evitar la repetición de hechos violentos.
Reforma policial en agenda legislativa
La designación del nuevo director coincide con el inicio del debate sobre la reforma policial en el Congreso Nacional, previsto a partir del 27 de febrero. Diversos sectores entienden que este proceso será determinante para fortalecer la institucionalidad, elevar los estándares de seguridad ciudadana y recuperar la confianza pública en la Policía Nacional.














