La jueza Yerixa Cabral, de la Oficina Judicial de Atención Permanente del Distrito Judicial de Santiago, tendrá a su cargo este martes 14 de octubre la tercera audiencia para conocer la medida de coerción contra 11 agentes de la Policía Nacional acusados de haber matado a cinco hombres durante un tiroteo en una plaza comercial del sector La Barranquita.
La audiencia está programada para las 9:00 de la mañana, luego de haber sido aplazada en dos ocasiones anteriores por solicitudes de las defensas, quienes argumentaron la falta de documentación y la necesidad de un análisis más detallado del expediente.
El Ministerio Público ha solicitado 18 meses de prisión preventiva para los oficiales y que el caso sea declarado complejo. Los agentes enfrentan cargos por asociación de malhechores y homicidio voluntario. Según la acusación, los policías llegaron en tres vehículos al lugar donde se encontraban las víctimas y abrieron fuego sin mediar palabra. Además, se les imputa haber sustraído los DVR de las cámaras de seguridad de la plaza y de negocios cercanos, así como los teléfonos celulares de personas que grabaron el incidente, con la intención de eliminar evidencias y dificultar la investigación.
Los imputados están detenidos en la carcelita del Palacio de Justicia de Santiago bajo estrictas medidas de seguridad y son trasladados al tribunal para cada audiencia. Entre ellos se encuentran los mayores Álvaro Paredes Paniagua y Hansel Michel Cuevas Carrasco, el capitán José Ignacio Gómez Rodríguez, el segundo teniente Domingo de los Santos Vargas, varios cabos, sargentos y rasos.
Las víctimas han sido identificadas como Elvis Antonio Martínez Rodríguez (26), Julio Alberto Gómez (28), Carlos Enrique Guzmán Navarro (40), Edward Bernardo Peña Rodríguez (35) y José Vladimir Valerio Estévez (25).
La resolución de esta audiencia será clave para determinar si los policías permanecerán en prisión preventiva mientras se continúa con el proceso judicial, en un caso que ha generado conmoción en Santiago y ha avivado el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes policiales.














