SANTO DOMINGO. – Las autoridades dominicanas alertaron que los suelos del país se encuentran completamente saturados tras las persistentes lluvias provocadas por la tormenta tropical Melissa, lo que incrementa el riesgo de inundaciones severas ante los nuevos aguaceros previstos para este viernes.
El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, advirtió que el fenómeno continuará afectando gran parte del territorio nacional con precipitaciones intensas y ráfagas de viento.
“Este es un evento que debemos seguir minuto a minuto. Los suelos están saturados, todo lo que caiga de ahora en adelante se convierte en escorrentía superficial y va a provocar inundaciones, especialmente en las provincias bajo alerta roja y amarilla”, explicó Méndez tras una reunión del Comité de Prevención, Mitigación y Respuesta, encabezada por el presidente Luis Abinader.
12 provincias en alerta roja
El COE mantiene en alerta roja a las provincias Barahona, San Cristóbal, Santo Domingo, Distrito Nacional, San José de Ocoa, San Juan, Azua, Peravia, La Romana, San Pedro de Macorís, Monte Plata y Pedernales.
En alerta amarilla están La Vega, Hato Mayor, El Seibo, Samaná, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, La Altagracia, Elías Piña, Independencia y Bahoruco; mientras que María Trinidad Sánchez, Santiago y Duarte permanecen en alerta verde.
Méndez reiteró que las evacuaciones en zonas de riesgo son obligatorias en las provincias en alerta roja y amarilla, e instó a la población a colaborar con las autoridades para evitar tragedias.
Trayectoria de Melissa y condiciones del tiempo
Según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Melissa fue localizada cerca de la latitud 15.7 norte y longitud 75.5 oeste, a unos 300 km al sur/sureste de Kingston (Jamaica) y 475 km al suroeste de Puerto Príncipe (Haití).
El sistema se desplaza lentamente hacia el nor/noroeste a 4 km/h, con previsión de girar hacia el norte y luego al oeste durante el fin de semana.
Mientras tanto, el fenómeno seguirá generando campos nubosos y lluvias intensas sobre la costa caribeña del país, donde se mantienen los avisos por inundaciones.
Suspensión de labores y docencia
El Gobierno dominicano decidió mantener la suspensión de clases y labores en las provincias bajo alerta roja, tanto en el sector público como privado.
Durante la tercera reunión de seguimiento, el presidente Luis Abinader enfatizó que “lo principal es salvar vidas”, destacando que Melissa se ha comportado como un sistema “casi estacionario”, lo que ha intensificado el riesgo por acumulación de lluvias.
El mandatario informó que la Contraloría y la Tesorería Nacional estarán abiertas para garantizar los pagos de fin de mes, y que las entidades financieras podrán operar con normalidad.
Daños y afectaciones
Hasta el momento, 140 personas han sido evacuadas y 42 permanecen en albergues temporales, según el último boletín del COE. Se reportan 28 viviendas afectadas, dos comunidades incomunicadas y un puente dañado.
El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) notificó que 51 acueductos han resultado afectados, dejando 502,602 usuarios sin servicio.
Por su parte, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) informó la salida de los sistemas Isa Mana y Duey, lo que afecta el suministro en Pedro Brand, Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste y parte del Distrito Nacional, perjudicando a más de 400 mil habitantes.
Recomendaciones a la población
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a no cruzar ríos, arroyos ni cañadas con altos niveles de agua. Además, se pidió a los operadores de embarcaciones pequeñas y medianas permanecer en puerto debido al oleaje anormal y la baja visibilidad en la costa caribeña.
En la costa atlántica, las embarcaciones pueden navegar con precaución cerca de la orilla, pero sin aventurarse mar adentro.
En resumen, la tormenta tropical Melissa mantiene en alerta a gran parte del país, con lluvias continuas, suelos saturados y múltiples afectaciones, mientras el Gobierno y los organismos de socorro redoblan esfuerzos para proteger vidas y reducir los daños.














