Al menos cuatro personas murieron, tres resultaron heridas y dos permanecen desaparecidas a causa de las lluvias torrenciales que han azotado Haití durante los últimos días, informó este martes la Dirección de Protección Civil (DPC).
De acuerdo con el organismo, dos de las víctimas mortales se registraron en el departamento de Nippes, una en el Sur y otra en Grand’Anse, donde también desaparecieron dos pescadores en la localidad de Abricot.
El balance preliminar indica que unas 3,204 familias han resultado damnificadas y al menos 847 viviendas quedaron destruidas por los fuertes aguaceros. Asimismo, otras 2,130 viviendas sufrieron inundaciones en los departamentos de Nippes, Grand’Anse, Sur y Oeste.
Ante el riesgo que representan las precipitaciones, las autoridades mantienen la alerta amarilla en siete regiones del país.
Daños en infraestructuras y vías de comunicación
Las lluvias también han provocado daños en diversas infraestructuras, entre ellas el centro comunitario y la escuela de Fond’Icaques, en Corail, departamento de Grand’Anse, así como el centro de Baradères, en Nippes.
En la zona de Les Cayes, departamento del Sur, el dique que bordea la Ravine du Sud cedió en varios puntos, mientras que las inundaciones han afectado distintas áreas de la ciudad.
Por otro lado, una intervención de la Dirección Departamental de Obras Públicas de Grand’Anse permitió despejar la carretera nacional que conecta Les Cayes con Jérémie, cuya circulación había sido interrumpida por un deslizamiento de tierra en la zona de Catiche.
Sin embargo, el tránsito continúa suspendido en la carretera que comunica Jérémie con Chambellan, a la altura de La Ferme, debido a otro derrumbe.
Pérdidas agrícolas y ganaderas
Las inundaciones también han ocasionado importantes pérdidas en el sector agropecuario, con la muerte de aproximadamente 50 cabezas de ganado y daños en cultivos de frijol negro, plátano, maíz, calabaza y ñame.
El departamento de Grand’Anse figura entre las zonas más afectadas por las precipitaciones. Allí, la extensa llanura de La Hatte, en la localidad de Pestel, permanece inundada.
La situación mantiene en alerta a las autoridades haitianas, mientras continúan los efectos de las lluvias sobre las comunidades, las viviendas, las infraestructuras y las actividades productivas del país.






