La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que durante el Viernes Santo queda prohibida la venta de bebidas alcohólicas, la realización de fiestas masivas, la música a altos decibeles, así como cualquier acción que altere el orden público o obstaculice el tránsito, incluyendo la instalación de piscinas en vías públicas sin autorización.
Raful explicó que estas restricciones no son nuevas, sino medidas destinadas a preservar la vida y la integridad de los ciudadanos durante la Semana Mayor, en especial durante sus traslados y actividades recreativas.
Para garantizar el cumplimiento, más de 29,000 policías formarán parte del operativo de Semana Santa 2026. A los más de 20,000 oficiales desplegados habitualmente se sumarán 9,000 efectivos adicionales, incluyendo miembros de la Policía especializada en turismo (Politur) y unidades de investigación criminal. La ministra destacó que la focalización de los grupos preventivos se centrará en puntos turísticos de alto flujo, como entre otros.
En las zonas urbanas, la seguridad estará a cargo de patrullajes mixtos dirigidos por la Unidad Preventiva Z45, bajo la supervisión del general , con apoyo de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana. Esta vigilancia se extenderá no solo a Santo Domingo, sino también a áreas como Boca Chica, San Cristóbal y Puerto Plata.
La ministra Raful citó como ejemplo de la necesidad de estas medidas el reciente incidente en una fiesta del artista en Villa Riva, donde aunque se registraron disparos y gran concentración de personas, no hubo heridos. Este tipo de eventos motivan la implementación de protocolos para prevenir situaciones que puedan escalar a consecuencias graves.
Raful enfatizó que el objetivo de las restricciones y el operativo es proteger a la ciudadanía y prevenir accidentes o desastres, sin limitar derechos, sino priorizando la seguridad y el bienestar de todos durante la Semana Santa.






