Santo Domingo.– La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que en lo que va del año 2025 se han contabilizado 1,205 homicidios en la República Dominicana, lo que equivale a una tasa acumulada de 7.96 por cada 100 mil habitantes.
La funcionaria ofreció estas cifras durante la reunión semanal de seguimiento a la seguridad ciudadana, espacio en el que las autoridades analizan los principales indicadores de criminalidad y evalúan las estrategias implementadas para su prevención y control.
Raful reconoció que el país aún enfrenta retos significativos en materia de seguridad, pero aseguró que el Estado ha redoblado los esfuerzos para fortalecer las capacidades institucionales, con énfasis en la investigación criminal. Indicó que estos avances resultan fundamentales para mejorar la respuesta ante los hechos delictivos y garantizar procesos más ágiles, eficientes y transparentes dentro del sistema de justicia.
Entre las acciones impulsadas, destacó la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y el incremento en la formación y capacitación de los agentes policiales. Explicó que estas medidas buscan optimizar los mecanismos de análisis, diagnóstico y reacción frente a la violencia y la criminalidad, permitiendo intervenciones más oportunas por parte de las autoridades.
La ministra también resaltó como un logro importante la estandarización de los procesos estadísticos entre la Policía Nacional y el Ministerio Público. Precisó que, bajo este nuevo modelo, cada arma ocupada en una escena con una persona fallecida será registrada como un expediente único, lo que facilitará el seguimiento de los casos y el intercambio de información entre las instituciones.
Raful informó que este sistema ya está en funcionamiento y adelantó que a inicios del próximo año se presentará un informe consolidado con los datos correspondientes al período evaluado. Aseguró que esta iniciativa contribuirá a fortalecer la transparencia, la institucionalidad y la confianza en los organismos responsables de la seguridad ciudadana.
Finalmente, sostuvo que el monitoreo permanente de los indicadores delictivos, junto al uso de datos confiables, permitirá diseñar políticas públicas más preventivas y focalizadas. Reiteró que la meta es lograr una reducción sostenida de la violencia y la criminalidad, dejando como resultado un sistema de seguridad más sólido en beneficio de la sociedad dominicana.














