Han transcurrido dos meses y 25 días desde que el pequeño Roldany Calderón, de apenas tres años de edad, desapareció sin dejar rastro en la comunidad de Los Tablones, distrito municipal de Manabao, Jarabacoa. El caso ocurrió el pasado 30 de marzo, mientras el menor jugaba en el patio de la casa de su tía.
Desde entonces, la angustia y la incertidumbre se han apoderado de su familia. Según explicó el abogado de los padres, Ramón Cabral, estos se encuentran “destruidos”, al no tener noticias de su hijo después de casi tres meses de búsqueda incesante.
Cabral informó que, aunque las labores investigativas continúan, aún no se han obtenido resultados concretos. Aseguró que han surgido pistas a lo largo de la investigación, pero todas han sido descartadas conforme se analizan.
“Se está trabajando, pero seguimos sin resultados. Los padres, y nosotros como representantes, hemos hecho esfuerzos paralelos a los del Ministerio Público para tratar de encontrarle lógica a este caso”, expresó el abogado.
Un caso sin avances
Desde la desaparición de Roldany, las autoridades han realizado varios operativos de búsqueda, pero no se han efectuado nuevos allanamientos desde el último realizado en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal.
El niño fue visto por última vez la tarde del domingo 30 de marzo, mientras jugaba en el patio con otras dos niñas. Según relató su padre, Efraín Calderón, en un descuido, el pequeño desapareció sin que nadie notara hacia dónde se dirigió.
Al día siguiente, familiares, vecinos y voluntarios iniciaron una búsqueda intensiva en los alrededores de la vivienda, sumándose luego efectivos de la Policía Nacional.
Para el martes 1 de abril, se amplió el operativo con más agentes policiales, voluntarios y miembros de la comunidad, recorriendo áreas boscosas y de difícil acceso, incluyendo el parque nacional Armando Bermúdez y zonas cercanas al río.
El despliegue de tecnología como drones, cámaras térmicas y perros rastreadores tampoco arrojó resultados positivos. Pese a la colaboración de diferentes organismos de seguridad y rescate, el paradero del menor sigue siendo un misterio.
Un clamor que no cesa
El 5 de abril, Carolina Vargas, madre de Roldany, agradeció con lágrimas el respaldo recibido por parte de la ciudadanía.
“Le doy las gracias a todo el mundo. Todo el mundo me ha apoyado, y que sigan apoyándome”, dijo.
Hoy, al cumplirse casi tres meses de la desaparición, la familia sigue esperando respuestas. El caso mantiene en vilo a la comunidad de Manabao y al país entero, que clama por el regreso seguro del pequeño Roldany Calderón.














