Tras más de 11 horas de audiencia, el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional emitió en la madrugada de este martes una de las decisiones judiciales más significativas en materia de corrupción administrativa, al declarar culpables a varios militares y civiles vinculados a la red desmantelada mediante la Operación Coral.
Las juezas Gisell Méndez, Tania Yunes y Jissel Naranjo determinaron la responsabilidad penal de Adán Cáceres Silvestre, Juan Carlos Torres Robiou y José Manuel Núñez de Aza, quienes fueron condenados a 20 años de prisión por su participación en una estructura dedicada al lavado de activos y corrupción dentro de organismos de seguridad del Estado.
De igual forma, Rossy Maybelline Guzmán Sánchez, conocida como “la Pastora”, y Julio Camilo de los Santos Viola recibieron sentencias de 15 años de prisión. El tribunal también impuso penas de 10 años a otros implicados, entre ellos Esmeralda Ortega, José Pirón, Boanerges Reyes Batista, Franklin Mata Flores, Johana Castillo, Herasmo Roger Alcántara y Kelman Santana Martínez.
Asimismo, se dictaron condenas de cinco años para varios acusados, mientras que Pedro Castillo y Carlos Antigua fueron sentenciados a tres años de prisión. En el caso de Raúl Alejandro Girón Jiménez, quien colaboró con las autoridades durante el proceso de investigación, se le impuso una pena de cinco años, ya considerada cumplida.
Indemnización millonaria y decomiso de bienes
El tribunal también ordenó el pago de RD$5,000 millones a favor del Estado dominicano como compensación por los daños ocasionados, además del decomiso de múltiples bienes obtenidos de manera ilícita, incluyendo propiedades, vehículos y terrenos vinculados a los condenados. El fallo, contenido en un documento de 89 páginas, detalla los activos que pasarán a ser administrados por el Estado tras la decisión judicial.
Algunos acusados fueron absueltos
En el mismo proceso, el tribunal absolvió a varios imputados al no encontrarse pruebas suficientes en su contra, entre ellos Tanner Flete Guzmán, Miguel Ventura Pichardo y otros señalados en el expediente. También fue descargada la Iglesia Bautista Vida Eterna del Señor Jesucristo. La lectura íntegra de la sentencia fue fijada para el 14 de agosto, fecha a partir de la cual las partes podrán recurrir en apelación. Al finalizar la audiencia, varios de los condenados abandonaron la sala sin ofrecer declaraciones a la prensa.







