El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, comenzará a cumplir en su residencia una condena de 27 años de prisión por su implicación en un intento de golpe de Estado, luego de que el Supremo Tribunal Federal autorizara el arresto domiciliario debido a su estado de salud.
La decisión fue emitida por el magistrado Alexandre de Moraes, quien dispuso que el exmandatario permanezca bajo vigilancia policial en su vivienda ubicada en una comunidad cerrada en Brasilia.
El fallo responde a problemas médicos recientes, incluyendo una hospitalización por neumonía y complicaciones derivadas del atentado que sufrió en 2018. El tribunal estableció un periodo inicial de 90 días de arresto domiciliario, sujeto a revisión médica y judicial.
Entre las restricciones impuestas se incluye la prohibición del uso de teléfonos móviles, dispositivos electrónicos o cualquier medio de comunicación, así como la limitación de visitas únicamente a familiares y personal médico. Las autoridades advirtieron que cualquier incumplimiento podría derivar en su traslado nuevamente a prisión o a un centro hospitalario.
El caso también ha generado repercusiones diplomáticas, luego de que se revocara la visa a un funcionario estadounidense vinculado a intentos de visita al exmandatario, en medio de tensiones por presunta injerencia en asuntos internos de Brasil.
Jair Bolsonaro, quien gobernó entre 2019 y 2022, fue condenado por cargos que incluyen liderar una organización criminal armada y atentar contra el orden democrático. El exmandatario ha negado todas las acusaciones en su contra.






