En los primeros seis meses de 2025, al menos 82 personas han muerto en supuestos enfrentamientos con la Policía Nacional, casi duplicando las 55 registradas en el mismo período del año anterior, según datos basado en reportes oficiales y regionales.
Solo en junio se documentaron 16 muertes bajo esta modalidad, lo que mantiene en el centro del debate público el uso de fuerza letal por parte de las autoridades y las recurrentes denuncias sobre irregularidades en estos operativos.
Enero y abril figuran como los meses más violentos del semestre, con 17 fallecimientos cada uno, seguidos de mayo (15), febrero y marzo, consolidando una tendencia que genera preocupación entre organizaciones de derechos humanos y sectores sociales.
Casos recientes: operativos mortales
Uno de los episodios más recientes ocurrió el 28 de junio en Mao, provincia Valverde, donde Alfredo Tavárez («el Fay») perdió la vida durante un allanamiento policial. Según el informe oficial, el joven disparó contra los agentes, quienes «repelieron la agresión». Tavárez tenía antecedentes por robo y microtráfico, indicó la Policía.
Cinco días antes, el 23 de junio, Ángelo Acevedo Cabrera («Locón») y Marco de Jesús Campos también murieron tras un supuesto tiroteo con agentes en el sector Los Santos Abajo, en Santiago. Ambos eran buscados por su implicación en múltiples asaltos y habrían abierto fuego desde un vehículo.
Muerte de menor desata indignación
Un caso que ha provocado gran rechazo ocurrió el 1 de julio, fuera del período estadístico, pero de alto impacto social. Joangel García, un adolescente de 17 años, fue abatido por la Policía en el sector San Luis, Santo Domingo Este.
Su madre, Rosy García, denunció públicamente que su hijo fue ejecutado mientras dormía. Asegura que los agentes lo encontraron en una casucha y le dispararon más de 14 veces sin previo aviso.
El Comité Dominicano de los Derechos Humanos en San Luis, representado por Diógenes Ozuna, denunció que se trató de una ejecución extrajudicial y responsabilizó directamente a miembros del Dicrim.
La Policía alegó que el joven tenía dos órdenes de arresto, algo que su madre niega categóricamente. «Dijeron que fue un intercambio de disparos, pero ¿Cómo es que una persona con 14 tiros no dispara uno solo? Eso es mentira», expresó con indignación.














