El presidente Luis Abinader promulgó el Decreto núm. 719-26, que establece las disposiciones para regular la zafra azucarera correspondiente al período 2026-2027, con el propósito de garantizar el abastecimiento del mercado dominicano, fortalecer la economía nacional y cumplir los compromisos de exportación bajo supervisión estatal.
La normativa dispone que la producción de azúcar, junto con los excedentes del año anterior, deberá destinarse primero a cubrir la demanda nacional y asegurar el cumplimiento de las cuotas de exportación hacia mercados preferenciales, entre ellos Estados Unidos. En caso de que sea necesario importar azúcar, el Instituto Azucarero Dominicano (INAZUCAR) será responsable de emitir las licencias correspondientes.
INAZUCAR supervisará las exportaciones
El decreto establece que ningún embarque de azúcar, melaza o sus derivados podrá salir del territorio nacional sin la autorización de INAZUCAR. También limita la emisión de los Certificados de Elegibilidad sobre Cuota (CQE), necesarios para acceder al mercado estadounidense, a los ingenios y empresas productoras debidamente autorizados.
Asimismo, se permite que los ingenios operen mediante programas específicos de molienda y producción, siempre que prioricen el suministro interno y respeten los compromisos comerciales internacionales.
Las empresas azucareras deberán reportar sus ventas en el extranjero dentro de los ocho días posteriores a cada operación. Además, tendrán que entregar una copia del contrato correspondiente en un plazo de ocho días hábiles tras recibirlo y remitir los certificados relacionados con la cantidad, polarización y materias extrañas del producto dentro de los tres días hábiles posteriores a la recepción del informe de desembarque.
La disposición también obliga a los ingenios a informar mensualmente sobre cualquier variación en sus proyecciones de producción o en el cumplimiento de las cuotas asignadas. En caso de que una empresa no reporte oportunamente un déficit previsto, el Poder Ejecutivo podrá aplicar sanciones, incluida la reducción proporcional de su cuota para la siguiente zafra.
Con estas medidas, el Gobierno busca mantener el control sobre la producción y comercialización del azúcar, asegurar la disponibilidad para el consumo nacional y supervisar el cumplimiento de los compromisos de exportación.







