Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader defendió la estrategia de endeudamiento implementada por su administración, destacando que, a diferencia de gobiernos anteriores, ha logrado reducir el nivel de deuda pública como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).
Durante su intervención en el espacio La Semanal con la Prensa, el mandatario respondió a las críticas formuladas por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al cual acusó de distorsionar la realidad usando cifras absolutas. “Las mentiras no llegan muy lejos. Ellos juegan con números que no reflejan el contexto económico real”, afirmó.
Comparaciones con gobiernos pasados
Abinader explicó que, bajo la gestión de Leonel Fernández (2004–2012), la deuda pública subió del 28.4 % al 30.5 % del PIB, mientras que en los dos periodos de Danilo Medina (2012–2020), el endeudamiento aumentó de 30.5 % a 49.7 %, un alza de casi 20 puntos porcentuales.
En contraste, aseguró que su gobierno ha revertido esta tendencia, reduciendo la deuda desde el 49.7 % en agosto de 2020 hasta el 46.9 % en agosto de 2025, siendo, según dijo, la única administración en lograr una disminución relativa de este indicador en los últimos 20 años.
“El 80 % de la deuda que hemos tomado es para pagar compromisos heredados de sus gobiernos. Ahí están los números; que se atrevan a debatirlos”, sentenció el presidente.
Debate sobre el endeudamiento
El tema del endeudamiento ha sido recurrente en el debate económico dominicano en las últimas décadas. Mientras el actual gobierno argumenta que ha priorizado la sostenibilidad fiscal y la responsabilidad financiera, la oposición insiste en que se ha incurrido en un endeudamiento excesivo, sin transparencia en el uso de los recursos.
Durante las gestiones anteriores, especialmente bajo el PLD, el incremento de la deuda se justificó con proyectos de infraestructura y políticas sociales, además del impacto económico de la pandemia en 2020.
Actualmente, el gobierno de Abinader sostiene que mantiene el control sobre el peso de la deuda en la economía, en busca de preservar la estabilidad macroeconómica, pese a los retos internos y externos.














