Donald Trump finalizó este viernes una visita oficial a Pekín marcada por el fortalecimiento de los vínculos económicos entre Estados Unidos y China, dejando en segundo plano asuntos sensibles como Taiwán, ciberseguridad y defensa.
Durante su estancia, Trump estuvo acompañado por destacados empresarios estadounidenses de los sectores tecnológico, financiero e industrial, entre ellos Tim Cook, Elon Musk y Jensen Huang, quienes participaron activamente en las reuniones celebradas con autoridades y empresarios chinos.
El mandatario aseguró que uno de los principales objetivos del viaje fue impulsar nuevas inversiones y acuerdos comerciales. Según expresó en una entrevista con Fox News, China planea realizar inversiones de gran magnitud con compañías estadounidenses presentes en la delegación.
La visita también evidenció el interés de ambas potencias por mantener abiertos los canales de cooperación económica, pese a las tensiones existentes en temas tecnológicos y geopolíticos. Sin embargo, persisten dudas dentro de sectores conservadores estadounidenses sobre los riesgos de ampliar la influencia china en áreas estratégicas como vehículos eléctricos, energías renovables y tecnología avanzada.
En el encuentro participaron además altos ejecutivos de empresas chinas como ByteDance, Lenovo, Xiaomi y Hisense. Trump evitó profundizar sobre disputas relacionadas con espionaje y robo de propiedad intelectual, limitándose a reconocer que ambas naciones realizan actividades de inteligencia mutua.
Por su parte, Xi Jinping apostó por una estrategia de acercamiento diplomático y destacó la necesidad de evitar confrontaciones entre las dos principales economías del mundo. El líder chino incluso comparó los planes de “renacimiento nacional” de China con la visión de Trump de “hacer grande nuevamente a Estados Unidos”.
Aunque no se concretaron anuncios definitivos sobre flexibilización de restricciones tecnológicas como la exportación de chips avanzados a empresas chinas ambos mandatarios dejaron abierta la puerta para continuar las negociaciones durante la próxima visita de Xi a la Casa Blanca prevista para septiembre.








