Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por asesinato, sobrevivió a dos intentos de ejecución mediante inyección letal en Tennessee y tuvo que ser trasladada a un hospital, según informaron sus abogados.
Pike debía convertirse en la primera mujer ejecutada mediante inyección letal en Tennessee en unos 200 años, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos autorizara que el procedimiento se llevara a cabo. Sin embargo, la ejecución no pudo completarse.
Testigos y periodistas presentes en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend relataron que la mujer permaneció con vida durante el procedimiento, llegó a quejarse de dolor en uno de sus brazos y en algunos momentos cantaba y se movía. Los funcionarios penitenciarios posteriormente desalojaron a los testigos del lugar.
Sus abogados informaron que Pike fue llevada a un centro médico cercano, aunque aseguraron que hasta el momento no habían recibido información sobre su estado de salud. El Departamento de Corrección de Tennessee sostuvo que el personal encargado de la ejecución siguió los protocolos establecidos por las autoridades estatales.
El caso ocurre pocos meses después de que otro intento de ejecución en Tennessee fuera suspendido. En mayo, las autoridades no pudieron administrar la inyección letal a Tony Carruthers debido a dificultades para encontrar una vena.
Tras el procedimiento fallido de Pike, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció la suspensión de otra ejecución prevista para este año y ordenó una revisión independiente de lo ocurrido. Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de clase, ocurrido en 1995, cuando tenía 18 años. Según el expediente, Pike y su entonces novio golpearon y mataron a la joven en un campamento de formación profesional.
Sus abogados habían solicitado clemencia alegando que Pike padecía trastorno bipolar y estrés postraumático desde la infancia, además de haber sufrido abusos y otros traumas. La Corte Suprema había rechazado previamente una solicitud para detener la ejecución. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, 18 mujeres han sido ejecutadas en Estados Unidos desde 1976. El procedimiento de Pike había sido autorizado pese a llamados de expertos de Naciones Unidas para que se suspendiera la ejecución.








