La muerte de Miller Gardner, de 14 años, hijo del exjugador de los Yankees Brett Gardner, en una playa de Costa Rica, podría estar relacionada con la inhalación de monóxido de carbono, según informó el lunes el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) del país.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, explicó que los primeros resultados de las pruebas realizadas el 21 de marzo en la habitación del hotel donde murió el joven indicaron niveles peligrosos de monóxido de carbono. Estas pruebas fueron realizadas por un equipo especializado en atmósferas peligrosas, que incluyó a la Ingeniería de Bomberos de Costa Rica y al mismo OIJ.
Zúñiga detalló que, cerca de la habitación de Gardner, se encuentra un cuarto de máquinas que se cree podría estar contaminado y ser la causa de la fatalidad. Los primeros resultados mostraron hasta 600 partes por millón de monóxido de carbono, un nivel alarmante, ya que lo ideal en estos casos es cero.
El funcionario indicó que, aunque las pruebas iniciales sugieren esta contaminación como causa de la muerte, aún están a la espera de los resultados finales de toxicología forense para confirmar la causa exacta del deceso. Además, el caso cuenta con la colaboración del FBI, y ya se ha informado al Ministerio de Salud de Costa Rica.
Brett Gardner y su esposa Jessica habían informado el domingo 23 de marzo que su hijo Miller había fallecido repentinamente mientras estaban de vacaciones en el hotel ubicado en Manuel Antonio, un popular destino turístico en la costa del Pacífico central de Costa Rica.