Un dirigente regional del partido gobernante de la República Democrática del Congo (RDC) murió luego de ser atacado tras participar en un programa de radio en el que llamó a la población a tomar conciencia sobre el brote de ébola que afecta al país.
La víctima fue identificada como Marie-Célestin Bytaty, presidente en funciones del comité ejecutivo provincial de la Unión por la Democracia y el Progreso Social (UDPS) en Butembo, provincia de Kivu del Norte, y portavoz de esa organización política.
De acuerdo con un comunicado del partido, Bytaty había participado en la emisora Radio Mwangaza para orientar a la población sobre las medidas de prevención frente al virus. Posteriormente, fue agredido por varias personas, quienes además incendiaron su vivienda y destruyeron parte de sus pertenencias. El UDPS condenó el ataque y pidió a las autoridades investigar lo ocurrido, determinar las circunstancias en las que se produjo la agresión y llevar ante la justicia a los responsables.
Violencia dificulta respuesta al brote
El asesinato ocurre en medio de una situación de inseguridad que ha complicado las labores de respuesta al brote de ébola en el este de la RDC. En los últimos meses también se han registrado ataques contra centros de salud y trabajadores vinculados a la atención de pacientes.
Las autoridades sanitarias enfrentan además la desconfianza de parte de las comunidades, así como la circulación de información falsa y rumores relacionados con el virus y los centros de tratamiento. Según el balance del Instituto de Salud Pública de la RDC, con datos hasta el 26 de septiembre, el brote acumula 8,067 casos confirmados y 3,901 fallecimientos desde su declaración oficial el pasado 15 de mayo.
El informe señala además que 2,070 personas han superado la enfermedad, mientras 773 permanecen hospitalizadas o bajo aislamiento. La tasa de letalidad se sitúa en 48.4 %. El brote se extiende por 63 zonas de salud pertenecientes a siete provincias: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur.
De acuerdo con los datos suministrados, se trata del segundo brote de ébola más grave registrado hasta ahora, aunque permanece por debajo de la epidemia que afectó África Occidental entre 2014 y 2016, cuando se reportaron unos 11,000 fallecimientos y 28,000 contagios.






