El papa León XIV inició este viernes una gira de 12 días por América Latina que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú, país donde vivió durante aproximadamente dos décadas antes de asumir el pontificado. El recorrido contempla una intensa agenda de actividades religiosas y encuentros oficiales, con 14 vuelos y cerca de 40 intervenciones públicas.
El viaje representa un importante desafío físico para el pontífice, de 71 años, debido a que se produce pocas semanas después de una intervención quirúrgica en la que le fue extirpada una parte del pulmón afectado por un cáncer.
Pese a sus recientes complicaciones de salud, el Vaticano informó que no se han establecido medidas médicas extraordinarias para esta visita y aseguró que el Santo Padre mantiene un buen estado general de salud. No obstante, la extensa agenda permitirá evaluar su resistencia ante las exigencias de una gira internacional.
El avión de la compañía Ita Airways, en el que viajan el papa, la delegación vaticana y unos 80 periodistas de diferentes medios internacionales, despegó a las 7:05 de la mañana. Su llegada a Montevideo está prevista para las 16:30, hora local, donde será recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi.
Uruguay, primera parada del recorrido
A su llegada, León XIV participará en una ceremonia oficial de bienvenida en la plaza Independencia y posteriormente sostendrá reuniones con autoridades gubernamentales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático, ante quienes pronunciará su primer discurso de la visita.
Más tarde, se trasladará a la catedral para celebrar las vísperas junto a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas.
La jornada del sábado incluirá un desplazamiento aéreo hacia Paysandú, donde el pontífice celebrará una misa en el Parque París Londres.
En la víspera de la partida, el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, explicó que uno de los principales propósitos del recorrido es promover la unidad y contribuir a superar las divisiones sociales que afectan a distintos países de la región.
Parolin sostuvo que la Iglesia tiene la responsabilidad de convertirse en un instrumento de paz, diálogo y entendimiento, especialmente en sociedades marcadas por profundas diferencias.
Sobre Uruguay, reconoció los desafíos que representa la secularización, tomando en cuenta que más del 40 % de su población se identifica como no religiosa. Sin embargo, afirmó que esta realidad no modifica la misión evangelizadora de la Iglesia.
Argentina recibirá al sucesor de Francisco
La segunda etapa del viaje llevará al papa a Argentina, donde existe una especial expectativa por su llegada, debido al vínculo histórico y afectivo que mantiene el país con el fallecido papa Francisco, quien no pudo realizar una visita oficial a su tierra natal durante su pontificado.
El cardenal Parolin expresó que León XIV probablemente aprovechará su paso por territorio argentino para rendir homenaje a Francisco, cuyo recuerdo permanece vivo entre los fieles y numerosos sectores de la sociedad.
La visita también representa una oportunidad para responder al anhelo de los argentinos de recibir en su país al sucesor de Pedro, después de que ese deseo no pudiera concretarse durante el pontificado anterior.
Regreso a Perú, una tierra que conoce profundamente
El recorrido concluirá en Perú, donde León XIV vivió durante unos 20 años y desarrolló una parte importante de su trayectoria religiosa antes de convertirse en papa.
Su regreso tendrá un significado especial para quienes compartieron con él durante su servicio pastoral en ese país.
Parolin destacó que el pontífice volverá ahora como obispo de Roma, sucesor de Pedro y pastor de la Iglesia universal, una condición que convierte esta visita en un acontecimiento de gran importancia para la comunidad católica peruana.
Con esta gira, León XIV busca fortalecer los vínculos de la Iglesia con América Latina, impulsar el diálogo social y renovar el mensaje de unidad y esperanza entre los fieles de los tres países que forman parte de su recorrido.







