El Gobierno de Cuba aprobó un paquete de reformas económicas que contempla cambios en áreas como la agricultura, el comercio exterior, el sector inmobiliario y la actividad financiera, además de otorgar mayor autonomía a las empresas estatales.
Las medidas también buscan descentralizar determinadas competencias hacia los municipios y facilitar una mayor participación del sector privado en diferentes actividades económicas.
Entre las nuevas disposiciones se establece que una persona natural podrá ser propietaria de más de una empresa, mientras que los negocios privados podrán abrir cuentas bancarias en el extranjero y realizar operaciones adicionales relacionadas con su actividad.
Uno de los principales cambios se aplicará al sector agrícola, donde por primera vez se permitirá la creación de micro, pequeñas y medianas empresas privadas, una figura que hasta ahora estaba limitada a otros sectores.
Durante la presentación de las medidas, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también cuestionó las ganancias ilegítimas, la especulación y los precios abusivos, y llamó a los empresarios a priorizar sus aportes a la sociedad y a la soberanía del país.





