El financiamiento otorgado a mujeres en la República Dominicana ha experimentado un notable crecimiento en los últimos diez años. De acuerdo con datos de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), el crédito dirigido a este segmento aumentó 281 %, pasando de RD$99,341 millones en 2014 a RD$378,968 millones al cierre de 2025.
El informe señala que este incremento refleja un mayor acceso de las mujeres al financiamiento dentro del sistema financiero dominicano, además de un comportamiento de pago sólido. La morosidad en los préstamos otorgados a mujeres se sitúa en 1.4 %, mientras que en los hombres alcanza 2.05 %, lo que evidencia una mayor estabilidad crediticia en este grupo.
Mayor participación en el sistema financiero
Los préstamos concedidos a mujeres como personas físicas abarcan créditos de consumo, hipotecarios y comerciales, lo que demuestra que el sistema bancario está atendiendo diversas necesidades, desde emprendimientos y compra de vivienda hasta proyectos personales.
Como resultado, la participación femenina en la cartera de crédito pasó de 35 % en 2014 a 39 % en 2025, reflejando avances en la reducción de las brechas de acceso al financiamiento.
Asimismo, el número de cuentas de ahorro a nombre de mujeres creció de 2.2 millones a 3.7 millones, un aumento del 68 %, lo que eleva su participación a 49.9 % del total, prácticamente en igualdad con los hombres.
Según la ABA, este avance también está vinculado al aumento de la participación femenina en el mercado laboral, que pasó de 39 % a 45 % entre 2014 y 2025, fortaleciendo su capacidad para acceder a productos financieros.
Desafíos e iniciativas de inclusión
A pesar del crecimiento registrado, el gremio reconoce que la participación femenina en el crédito todavía es menor que la de los hombres, lo que evidencia la existencia de barreras estructurales y culturales que aún limitan su acceso.
Entre las iniciativas impulsadas para reducir esta brecha se encuentra el We Finance Code, un programa orientado a ampliar el acceso al financiamiento para mujeres emprendedoras mediante la recopilación de datos con enfoque de género, así como acciones de capacitación, mentoría y formalización empresarial.
“La inclusión financiera femenina no solo representa equidad social, sino también una estrategia clave para fortalecer la productividad, ampliar la base empresarial y estimular el crecimiento económico del país”, destacó la ABA al concluir el informe.
















